La CGT estudia convocar un cese de actividades de corta duración a nivel nacional, programado entre finales de noviembre y principios de diciembre, una vez concluida la visita del Papa León XIV a la Argentina. La medida tendría una duración estimada de 4 a 6 horas y se plantea como un “cese de actividades” en el que los trabajadores permanecerían en sus puestos y reanudarían sus tareas al concluir el paro.

La propuesta se debatió este martes en la reunión de la "mesa chica" de la central obrera, celebrada en la sede del Sindicato del Seguro. La ratificación definitiva está prevista para la próxima semana, cuando el Consejo Directivo de la CGT se reúna de forma formal.

"Será un cese de actividades, no un paro tradicional, para evitar el desgaste de los asalariados", señaló un dirigente de la CGT durante el encuentro.

Los dirigentes explicaron que la modalidad busca minimizar la pérdida de presentismo y reducir el riesgo de sanciones previstas en la reciente reforma laboral, que endureció las condiciones para ejercer el derecho de huelga.

Contexto y antecedentes

Hasta la fecha la CGT ha impulsado cuatro paros nacionales bajo la gestión de Javier Milei. El antecedente más cercano a la medida propuesta fue la huelga de 12 horas realizada en enero de 2024, cuando la central mayoritaria apoyó una acción judicial contra el DNU 70/23.

El plan actual forma parte de la estrategia del triunvirato de la CGT –Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello–, inspirada en experiencias europeas y orientada a confrontar al poder político sin agotar a los trabajadores.

Acciones complementarias

Junto al cese de actividades, la CGT pretende organizar asambleas informativas en los lugares de trabajo para debatir la crisis de las obras sociales sindicales. Además, se baraja una marcha dirigida al Ministerio de Salud o a la Superintendencia que regula las prestadoras, con la participación de pacientes de los distintos regímenes de salud.

El objetivo es combinar la protesta puntual con una campaña de concientización que incluya a sectores sociales vinculados al peronismo y a organizaciones de desocupados y cuentapropistas.