Un exmiembro de BioWare declaró que, después de que Electronic Arts fuera adquirida por un fondo de inversión saudí, la nueva directiva les solicitó reducir los elementos inclusivos en sus juegos. La información salió a la luz en una entrevista concedida a BFM, donde el testigo, que prefirió mantenerse anónimo, describió la presión recibida por los responsables del estudio.
Presión directa de la casa matriz
El exdesarrollador explicó que los ejecutivos de EA consideraron "las propuestas que presentamos a la nueva dirección no les convencieron". Según sus palabras, la razón principal fue la reputación de BioWare por crear narrativas con diversidad, lo que generó escepticismo entre los nuevos dueños.
"Más que nada porque BioWare es conocida por sus historias inclusivas, lo cual no ayudó a despejar su escepticismo", señaló el informante.
Cambios concretos en los proyectos
Uno de los casos citados fue la orden de retirar una bandera que recordaba al símbolo LGTB en Dragon Age: The Veilguard, bajo el argumento de que "podría ofender a los nuevos dueños". El mismo proceso, según el testigo, se habría extendido a otros títulos, como las portadas de Los Sims, que fueron modificadas para eliminar representaciones LGTB en versiones destinadas al mercado saudí.
Contradicciones con la postura oficial de EA
Electronic Arts había asegurado que la compra por parte del fondo saudí no afectaría la libertad creativa de sus estudios. Sin embargo, la denuncia sugiere que la empresa ya habría adoptado medidas de autocensura para alinearse con los valores de sus inversores.
Consecuencias para BioWare
El relato del exintegrante coincide con la reciente clausura del estudio, lo que plantea que, de no haberse producido, BioWare habría tenido que ceder parte de su identidad creativa. Además, el informante indicó que trabajó en proyectos del universo Mass Effect que, pese a estar en fase de desarrollo, probablemente nunca verán la luz.
Qué sigue
Hasta el momento, ni EA ni los inversores saudíes han respondido a las acusaciones. La comunidad de jugadores y activistas sigue atenta a posibles nuevas restricciones en futuros lanzamientos.