Al 1 de septiembre de 2026, la ejecución presupuestaria de la Administración Central alcanzó el 67,6 %, ligeramente por encima del ritmo teórico del 66,9 %. Los gastos devengados sumaron $101,5 billones frente a un crédito vigente de $150,1 billones.

Prioridad a la acción social

El Ministerio de Capital Humano, que agrupa jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares y el PAMI, consumió $60,2 billones, lo que representa el 69,5 % de su crédito anual, superando en 2,6 puntos porcentuales la pauta prevista. Este adelanto se produce en un contexto de inflación proyectada entre 28 % y 33 % para el periodo septiembre 2026‑diciembre 2027, lo que obliga a actualizar mensualmente los haberes para mantener su poder adquisitivo.

Deuda pública a la cabeza del gasto

El Servicio de la Deuda Pública mostró la mayor ejecución, con 86,9 % del crédito asignado, una diferencia de 20 puntos porcentuales respecto al objetivo teórico. El ritmo refleja el calendario de vencimientos ya devengados y sugiere que la partida de deuda seguirá demandando un crédito ajustado a la inflación y al cronograma de pagos.

Otros sectores también superan la planificación

El Ministerio de Economía alcanzó el 69,3 %, el Ministerio de Seguridad Nacional el 71,9 %, Defensa el 70,9 %, el Poder Judicial el 69,7 % y el Poder Legislativo el 73,1 %. En todos los casos, la ejecución adelantada combina el cumplimiento del calendario con la expectativa de inflación de dos dígitos para el resto del ejercicio.

Implicancias para el Presupuesto 2027

El adelanto de estas partidas anticipa que el proyecto de presupuesto que se presentará al Congreso el 15 de septiembre tendrá que asignar mayores recursos a la acción social y a la deuda, manteniendo la presión sobre otras áreas que buscan equilibrar su peso relativo.