A ocho meses del parto de Belisario, Juana Repetto abrió su intimidad y reveló que el embarazo que dio origen al niño no estaba en sus planes, pero que ahora lo vive con profunda gratitud.
Un embarazo imprevisto
Repetto contó que la noticia surgió tras un único encuentro con Sebastián Graviotto, después de que la pareja se separara hace un mes. El método anticonceptivo falló y, a diferencia de sus dos hijos mayores, este llegó sin haber sido buscado. "Es el único que no planeé y al que más agradezco", afirmó la actriz.
La relación con el padre de sus hijos
Aunque la separación se mantuvo, Repetto explicó que mantiene una actitud cordial por el bien de los niños. "Le pongo buena onda para que los chicos estén bien", señaló. Graviotto, por su parte, recordó que cuentan con una red de familiares que apoya la crianza: "Somos afortunados por tener una familia extensa que nos respalda", declaró en una entrevista.
Monogamia y diferencias irreconciliables
Durante la conversación, la actriz comentó que le resulta complicado sostener una monogamia permanente y admitió haber sido infiel en una etapa anterior, aunque aclaró que ese hecho no motivó la ruptura. También recordó que existen desacuerdos que llevaron a la separación, pero que ambos procuran colaborar en la educación de los hijos.
La vida familiar ahora
Repetto recordó que su hijo mayor, Toro, nació como proyecto de maternidad en solitario, mientras que los dos menores son de Graviotto. Aseguró que, pese a las diferencias, el padre comparte tiempo con los niños y visita al bebé con regularidad. "Él viene a casa, pasa tiempo con el bebé y con los demás hijos", comentó.
Con la mirada puesta en el futuro, la actriz sigue trabajando para equilibrar su carrera y la crianza, manteniendo el vínculo familiar lo más estable posible.