El folklore argentino atraviesa un momento de expansión en Buenos Aires. Dos festivales al aire libre, República Folklore y La Porteña, se realizarán en noviembre y diciembre, respectivamente, y prometen convocar a multitudes. A esto se suman peñas, ciclos en salas y un fuerte impulso en plataformas de streaming.

Los grandes festivales

República Folklore tendrá lugar el 21 y 22 de noviembre en el Parque de la Ciudad. Reunirá a más de cincuenta artistas en varios escenarios, entre ellos Soledad, Abel Pintos, Los Nocheros, el Chaqueño Palavecino, Peteco Carabajal, el Dúo Coplanacu, Los Tabaleros y Teresa Parodi.

Por su parte, La Porteña se llevará a cabo el 12 de diciembre en el Hipódromo de Palermo. La grilla de artistas y la venta de entradas se anunciarán próximamente.

El fenómeno detrás del boom

El crecimiento del folklore en la ciudad no es nuevo, pero se intensificó en los últimos años. Según un informe de Spotify, el género registró un aumento del 85% entre 2020 y 2025, mientras que las reproducciones crecieron un 1.645% entre 2015 y 2025. Además, más de 16,5 millones de playlists creadas por usuarios de todo el mundo incluyen folklore argentino, y la Generación Z lo adopta cada vez más como parte de su identidad musical.

La Porteña, un proyecto que nació en salas pequeñas

El festival La Porteña fue creado por dos porteños fanáticos del folklore, Daniel Dartiguelongue y Bautista Bourdieu. Comenzaron hace casi una década en salas chicas y al año siguiente produjeron un festival para 2500 personas en el Palacio Alsina. También organizaron fiestas en Museum y el Planetario.

"Con mi primo Bauti teníamos un grupo de folklore y al final de cada show agregábamos un poco de baile, que no era el típico de las peñas folklóricas de acá. Había una necesidad de una juventud que quería compartir el clima de peña y luego el de cualquier otra noche de Buenos Aires", explicó Daniel.

El proyecto también dio origen a ciclos como Sapucay y Grito de Fiesta, que se realiza un par de veces al año en Groove.

Un encuentro que crece

La propuesta de La Porteña combina la peña folklórica con el boliche bailable. "Mucha gente viene del interior a estudiar en Buenos Aires y encontró en La Porteña a la peña folklórica y luego [ya en la trasnoche] el boliche bailable. Empezaba con folklore y luego de los grupos el DJ enganchaba con música para los que no son tan del folklore. Era un lugar para encontrarse con gente que estaba en la misma que vos", agregó Dartiguelongue.

El auge también se refleja en otras peñas que surgieron con la misma lógica, como La Tincho Fierro, o que tomaron mayor notoriedad, como Tamarisco Bar. "Muchos empezaron a ver lo sano que es el encuentro a través del folklore, eso es lo que terminó atrayendo a la gente. Siempre vimos que en el interior pasaba algo con el folklore que no pasaba acá. ¿Por qué no? Si acá hay gente del interior, de paso o radicada. Por eso apostamos a hacer cosas cada vez más grandes", concluyó.

Con una agenda que combina festivales masivos, ciclos en vivo y un creciente consumo en plataformas, el folklore se consolida como una de las escenas musicales más dinámicas de Buenos Aires.