En 1981, Motörhead alcanzó un hito en su carrera: su disco en vivo No Sleep 'til Hammersmith llegó al primer puesto del ranking de álbumes del Reino Unido. Ese éxito generó una gran expectativa para el siguiente trabajo de estudio, pero según Lemmy Kilmister, el resultado no estuvo a la altura.

La presión tras el número uno

El líder de la banda admitió que el logro de No Sleep 'til Hammersmith puso una carga extra sobre el disco que vendría después. En declaraciones recogidas por Indie Hoy, Kilmister fue categórico al calificar ese álbum: "Era basura". Aunque no se especifica cuál fue el disco al que se refería, la frase refleja su descontento con el material que siguió al exitoso en vivo.

"Era basura", dijo Lemmy Kilmister sobre el disco que sucedió a No Sleep 'til Hammersmith.

Un legado con altibajos

A pesar de ese traspié, Motörhead mantuvo su lugar como una de las bandas más influyentes del rock pesado. El episodio muestra que incluso los artistas consagrados pueden sentirse insatisfechos con sus propias obras, sobre todo cuando vienen precedidas por un éxito rotundo.

El disco en cuestión no fue detallado en la información disponible, pero la declaración de Lemmy deja en claro que, para él, ese trabajo quedó lejos de lo que esperaba. La banda continuó su carrera con altibajos, pero siempre con la marca inconfundible de su líder.