El empresario Jorge Cabrales, heredero de la marca de café familiar, abandonó a los 40 años la dirección de la compañía para dedicarse a la ganadería Angus en la zona de Mar del Plata, donde administra dos campos adquiridos en 1989 y que hoy concentran la mayor parte de su actividad.

De la taza al potro

Creció en una familia de origen asturiano que fundó la empresa cafetera en 1941. A los 18 años ya formaba parte del directorio y, tras profesionalizar la marca, decidió, junto a su padre, invertir en el campo. "Nos conocimos a través de los supermercados Norte, donde mi socio Alberto Gil tenía presencia", recordó.

Estrategia de la ganadería

Los predios, ubicados en Ayacucho y Mar Chiquita, están separados apenas 15 km y se gestionan bajo la sociedad “La Lala”, que Cabrales preside desde 2015. El plantel es exclusivamente Angus colorado; venden terneros machos al destete y retienen hembras preñadas para la reproducción. "Vendemos vaquillonas puras y controladas preñadas", explicó.

"Insertarse en las cabañas es difícil, de élite, especial y técnico; necesitas genetistas", afirmó Cabrales sobre la ayuda de Gil.

Lecciones del café

Cabrales trasladó al campo los aprendizajes del negocio cafetero: formar equipos sólidos y mantener presencia constante. "Los negocios funcionan si uno está", subrayó. Añadió que, a diferencia del café, “terminar un toro lleva dos años”. Además, la empresa cafetera lanzó este año, junto al Gobierno de Tucumán, el primer café con sello de origen argentino, cultivado y procesado totalmente en el país.

"En el campo trabajas los 365 días del año y debes adaptarte a los horarios de siesta y madrugada", comentó.

El proyecto combina la tradición cafetera con la ganadería de alta calidad, consolidando a Cabrales como un referente de diversificación empresarial en la región.