La vida de Mercedes Paredes ha sido un constante viaje de descubrimiento. Desde su infancia en la cocina de su casa familiar hasta su actual emprendimiento en San Luis, cada paso ha sido una oportunidad para aprender y crecer.
Un problema de piel crónico
Mercedes siempre había sufrido de una alteración de la barrera lípida de la piel, lo que la hacía vulnerable a los jabones comerciales y el agua dura. Esto la llevó a buscar soluciones costosas y temporales, como cremas caras y baños cortos.
La búsqueda de una solución
Fue durante la pandemia, varada en su casa de San Luis, que Mercedes decidió tomar el control de su problema de piel. Comenzó a investigar por internet y descubrió que la leche de cabra era un ingrediente clave para resolver su problema. La proximidad de una fuente de leche de cabra en la zona la inspiró a crear su propio jabón.
"Yo tenía una necesidad y decidí trabajar sobre esa necesidad para hacer mi emprendimiento", afirma Mercedes.
Un emprendimiento nace
Con la ayuda de la investigación y la determinación, Mercedes comenzó a fabricar sus propios jabones de leche de cabra. Aunque no fue fácil, pronto descubrió que su creación no solo resolvía su problema de piel, sino que también era beneficiosa para otros.
Un futuro prometedor
Hoy en día, los jabones de leche de cabra de Mercedes son una realidad y han cambiado su vida y la de sus clientes. A pesar de los desafíos iniciales, su emprendimiento ha encontrado un nicho en el mercado y sigue creciendo.