El viernes, en Roma, el ministro de Finanzas Giancarlo Giorgetti informó que el presupuesto aprobado por el Gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni permitirá que el déficit público italiano caiga por debajo del 3 % del PIB en 2026, cumpliendo así la norma europea.
Reducción del déficit y metas a corto plazo
Según el propio ministro, la medida hará que Italia alcance por primera vez el límite de déficit de la UE desde antes de la pandemia. El objetivo es mantener el déficit bajo el umbral del 3 % durante el año 2026, aunque se prevé un ligero repunte en los dos años siguientes, siempre dentro del margen permitido.
Ajustes en defensa y energía
El Consejo de Ministros aprobó un endeudamiento adicional de 28.000 millones de euros para financiar defensa y energía en los próximos dos años. El gasto militar se recortó a 14.000 millones de euros, frente a los 21‑22 000 millones inicialmente contemplados, mientras que la partida de energía se mantendrá en la misma cifra de 14.000 millones de euros.
"Necesitamos margen fiscal para afrontar el aumento de los precios de la energía", señaló la primera ministra.
Contexto de los mercados y presión fiscal
El diferencial entre los bonos italianos a dos años y los alemanes casi se duplicó, alcanzando 55 puntos básicos, el mayor salto diario desde 2020. Este alza se atribuye al contagio de la crisis de bonos en Francia, cuyo spread con Alemania vuelve a niveles no vistos desde la crisis de la eurozona de 2011. La UE, por su parte, ha advertido a los países que solicitan mayor flexibilidad presupuestaria.
Deuda pública y panorama político
El plan también proyecta que la deuda pública llegue a su punto máximo el próximo año, situándose en 138,6 % del PIB, para luego descender gradualmente hasta 136,3 % en 2029. La medida se produce en la campaña electoral de 2025, donde la coalición de Meloni enfrenta a un nuevo rival ultranacionalista, el exgeneral Roberto Vannacci, cuyo apoyo ronda el 8 % en los últimos sondeos.