La represa binacional Itaipú, situada entre Paraguay y Brasil, reactivó sus compuertas a las 9:30 a.m. del lunes 28 de octubre, apenas 15 horas y 58 minutos después de haberlas cerrado el domingo pasado a las 17:30 h.
Motivos del cierre y la reapertura
El cierre del aliviadero, después de 26 días de descarga continua, buscaba contener la crecida del río Iguazú, cuyo caudal se multiplicó por 12. La intención era evitar que el aumento de agua del Iguazú provocara un efecto de "marea" en el Paraná, fenómeno que podría afectar al sur de Brasil, al este paraguayo y a la costa litoraleña argentina.
Sin embargo, la mañana del lunes los operadores abrieron la canaleta izquierda, liberando un caudal de 3,1 millones de litros por segundo. Según el comunicado paraguayo, la medida responde a "la necesidad de seguir controlando el nivel del embalse en función a las altas afluencias".
"La generación de energía de la Central Hidroeléctrica Itaipú se mantendrá normalmente, de acuerdo con las orientaciones de la ANDE y la ONS", señaló el organismo paraguayo.
Medios brasileños, como Tarobá y H2Foz, atribuyeron la apertura a la obligación de cubrir la demanda del sistema eléctrico nacional, indicando que la puesta en marcha de turbinas en el costado izquierdo es "necesaria para adaptar la generación de energía".
"Es necesario adaptar la generación de energía para responder a la demanda del sistema eléctrico", indicó una fuente del lado brasileño.
Impacto en el nivel del Paraná
Los técnicos afirman que la breve pausa de casi 16 horas evitó un aumento sustancial del nivel del río Paraná, que de no haberse regulado podría haber subido alrededor de 4 metros. Actualmente, la cota del río en la estación Puente de la Amistad se sitúa en 115 m sobre el nivel del mar y se espera que suba 2,5 m en las próximas horas.
Aun sin pronósticos de lluvias significativas en la Triple Frontera, la corriente del Iguazú mantiene un pico cercano a los 20 millones de litros por segundo, lo que mantiene la presión sobre la gestión de los niveles del Paraná.
No se ha anunciado una nueva fecha para cerrar nuevamente las compuertas, y la central continuará monitoreando la situación para equilibrar la seguridad hídrica y la generación eléctrica.