El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán interceptó y forzó la detención de tres buques petroleros en el estrecho de Ormuz, según la agencia de noticias Tasnim. El CGRI advirtió que mantendrá control sobre la vía marítima y que cualquier embarcación que acate "interferencias ilegales" de Estados Unidos "no quedará impune".
El CGRI no reveló detalles sobre los buques cisterna interceptados ni ofreció detalles sobre su propiedad, localización o el alcance de los daños que sufrieron durante la operación en el estrecho de Ormuz.
Contexto del conflicto
La actual controversia se produce luego de meses de escalada entre Irán, Estados Unidos e Israel. Teherán dispuso el cierre del paso el 5 de julio, tras la ruptura de una tregua alcanzada semanas antes con ayuda de Pakistán como mediador.
Negociaciones con Omán
Las autoridades del régimen de Irán y Omán mantuvieron un intercambio de propuestas sobre la gestión del tráfico marítimo en Ormuz. Kazem Gharibabadi, viceministro de Exteriores de Irán, declaró que Teherán rechazó la propuesta de Omán de dividir en partes iguales las rutas de tránsito en la zona marítima.
El estrecho de Ormuz constituye un punto estratégico para el comercio internacional de energía, ya que por su paso circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial comercializado. El cierre prolongado del estrecho generó un reordenamiento en los flujos comerciales regionales, con pérdidas económicas para Irak, Kuwait, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos.
La crisis también motivó un aumento de las importaciones europeas de gas natural licuado procedente de Rusia, ante el riesgo de interrupciones adicionales en las rutas energéticas de Oriente Próximo.