Javier Timerman, asesor financiero con cuarenta años de experiencia en EE. UU., explicó a Infobae al Regreso cómo perciben los inversores el programa económico argentino, subrayando que su interés se dirige a la sostenibilidad del plan y no a la morosidad.

Enfoque de Wall Street

Timerman recordó la declaración del ministro de Economía, Luis Caputo, quien aseguró que en Estados Unidos no se cuestiona el nivel de créditos en mora. Según el analista, esa postura muestra que los grandes actores financieros no se enfocan en detalles puntuales, sino en la dirección general del país.

"No se fijan en la mora; lo que les importa es la ruta económica y el entorno político", afirmó Timerman.

El ajuste fiscal como referencia clave

El especialista destacó que el reciente ajuste fiscal del gobierno sorprendió a los mercados, pues es la primera vez que se implementa una medida de esa magnitud sin precedentes políticos. "Vieron un ajuste que antes nadie se atrevió a aplicar", señaló.

Para los inversores, la principal incógnita es si esa política se mantendrá. La proximidad de las elecciones y la posibilidad de que Javier Milei pierda la presidencia generan preocupación sobre la continuidad del proceso.

"Confían en el equipo económico y en que la política no se revierta", indicó Timerman.

Riesgos de la morosidad y lecciones del 2008

Aunque la morosidad no sea el foco de Wall Street, Timerman advirtió que un aumento descontrolado podría afectar al sistema financiero. Explicó que la morosidad genera un "riesgo moral", donde los deudores asumen que no habrá consecuencias.

Citando la crisis financiera de 2008 en EE. UU., el analista recordó que subestimar riesgos sistémicos puede desencadenar una catástrofe que recaiga sobre toda la economía.

"Si ocho millones dejan de pagar y los bancos reducen el crédito, todos sufriremos las consecuencias", advirtió.

Perspectivas y próximos pasos

Timerman concluyó que, si bien los inversores aceptarían cierta flexibilidad en el ajuste para impulsar la actividad, el gobierno mantiene una postura firme para preservar la confianza. El debate entre mantener el equilibrio fiscal y acelerar la recuperación seguirá marcando la agenda económica de Argentina.