El Haval H7 desembarcó en el mercado argentino en septiembre y ya se ofrece en dos variantes: una naftera con tracción integral y otra híbrida. Detrás del modelo está GWM, que en el país comercializa a través del Grupo Antelo y que está a punto de abrir su segunda planta en Brasil, donde también se fabricará este SUV del segmento D.

La versión naftera es la que tributa el 35% de arancel de importación, mientras que la híbrida ingresó sin ese recargo al quedar dentro del cupo de vehículos electrificados habilitado por el Gobierno nacional. Esa diferencia impositiva se traslada al precio, aunque las dos comparten diseño y equipamiento casi en su totalidad.

Dos versiones, una sola con 4WD

A simple vista, el detalle que las distingue es la parrilla: la naftera apuesta a las líneas verticales y la híbrida a los trazos horizontales con formas cuadradas. La brecha real aparece en la mecánica. Solo la variante a combustión suma tracción en las cuatro ruedas, con un sistema 4WD de control electrónico y diferencial trasero con bloqueo electrónico.

Ese conjunto le permite animarse a caminos de tierra y terrenos de baja dificultad. No es un todoterreno puro, pero combina el uso urbano con escapadas fuera de la ruta. Las medidas acompañan: 4,80 metros de largo, 1,95 de ancho y 1,84 de alto, con 2,74 metros entre ejes y capacidad para cinco ocupantes.

Qué hay bajo el capot

El motor es un 2.0 L turbo de cuatro cilindros que entrega 228 CV y 380 Nm de torque, acoplado a una caja automática de doble embrague (9DCT). La potencia está, aunque el arranque no tiene la energía inmediata de un electrificado. El andar, en cambio, se siente muy suave, igual que las suspensiones, algo que suma confort en el día a día.

El consumo declarado por la firma es de 8,1 litros cada 100 kilómetros en ciclo mixto. En uso real, la marca registró un promedio algo más alto: 11 litros en recorridos combinados.

Puertas adentro

La calidad percibida de los materiales está a la altura de modelos más caros. El asiento del conductor tiene regulación eléctrica, tres memorias y ventilación, y la posición de manejo en altura mejora la visibilidad hacia adelante. El tablero digital es de 12,3 pulgadas y la pantalla central, de 15,6 pulgadas, responde bien al tacto y se conecta sin cables con el celular.

Hay un detalle curioso: el head-up display de 9 pulgadas no proyecta datos sobre el parabrisas como los sistemas habituales, sino que solo indica la posición de la transmisión (D, R, N o P). Atrás, el piso plano y la distancia entre ejes permiten que tres adultos viajen cómodos. El baúl ofrece 586 litros, ampliables a 1404 con los asientos rebatidos.

Seguridad y asistencias

El Haval H7 suma 6 airbags (frontales dobles, laterales delanteros y de cortina) y un paquete completo de asistencias avanzadas a la conducción (ADAS). Entre ellas figuran el control de crucero adaptativo con función Stop & Go, la advertencia de colisión frontal con frenado autónomo de emergencia y detección de peatones, ciclistas e intersecciones, la asistencia inteligente en crucero y la advertencia de colisión trasera.

Algunas de estas ayudas pueden resultar invasivas al volante, aunque el sistema permite desactivarlas. Con la segunda planta brasileña de GWM en camino, el H7 se posiciona como la carta grande de la marca china para pelear en el segmento D, un terreno donde la tracción integral y el equipamiento son argumentos de peso.