El Gobierno guatemalteco prorrogó el estado de emergencia sanitaria nacional ante el repunte del gusano barrenador del Nuevo Mundo, un parásito que está generando infecciones en animales domésticos y en humanos en varios departamentos.

Afectación en animales de compañía

En la aldea La Embaulada, San Lucas Sacatepéquez, técnicos del Programa Nacional para la Prevención y Erradicación del Gusano Barrenador atendieron a un perro de cinco años con múltiples lesiones infestadas en cuello, cabeza y orejas. El procedimiento incluyó limpieza profunda y aplicación de medicamentos veterinarios específicos.

En Chamisun, San Juan Chamelco (Alta Verapaz), otros dos canes recibieron el mismo tipo de intervención. Posteriormente, los especialistas ofrecieron a los dueños pautas para reconocer y actuar rápidamente ante posibles brotes.

"Es fundamental desinfectar la herida al instante y notificar al equipo de salud", indicó un técnico del MAGA.

Casos humanos y zonas más vulnerables

Las autoridades sanitarias reportaron más de 200 casos de miasis en personas, concentrados en Suchitepéquez, Chiquimula, Santa Rosa y Jutiapa. Los pacientes presentan lesiones cutáneas con larvas, lo que requiere atención médica especializada.

Respuesta institucional y medidas preventivas

Las brigadas del programa VISAR del MAGA han inspeccionado cientos de miles de animales y supervisado el traslado de ganado. Además, se está empleando la liberación aérea de moscas estériles para interrumpir el ciclo reproductivo del parásito.

El Ministerio insiste en la necesidad de limpiar cualquier herida en mascotas y ganado de inmediato y de reportar sospechas a las autoridades. La detección precoz y la intervención rápida son clave para evitar complicaciones y mitigar el impacto económico en la industria cárnica.

Próximos pasos

Se continuará con campañas informativas en comunidades rurales y se reforzará la capacitación de propietarios de animales para identificar lesiones sospechosas. El objetivo es contener la expansión del gusano y proteger tanto al sector agropecuario como a la salud pública.