El Ejecutivo argentino iniciará en los próximos días una nueva oleada de privatizaciones, buscando captar más de US$1 mil millones antes de que finalice el año. El objetivo, según el ministro de Economía Luis Caputo, es destinar esos recursos al pago de la deuda pública hasta 2027.

Termoeléctricas en el foco

El primer paso será la enajenación de los porcentajes mayoritarios que el Estado mantiene en las centrales Termoeléctrica Manuel Belgrano (Campana, Bs As.) y Termoeléctrica José de San Martín (Timbúes, Santa Fe). En conjunto, las dos plantas, de 865 MW cada una, podrían generar ingresos cercanos a US$600 millones. Las fuentes estiman que la venta de cada participación alcanzará alrededor de US$300 millones, aunque el precio final dependerá de la competencia en los procesos.

"Se trata de operaciones de ‘ticket grande'", comentó una fuente cercana al Ministerio de Economía.

Otros activos en la agenda

Paralelamente, la empresa estatal Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) avanza en una oferta valorada en US$500 millones. La Agencia de Transformación de Empresas Públicas (ATEP), dirigida por Diego Chaher, prepara también la licitación de cuatro represas del Comahue, que ya generaron ingresos superiores a US$700 millones. Entre los proyectos próximos están las concesiones de los complejos hidroeléctricos Futaleufú (Chubut), Diamante (Mendoza), Río Hondo‑Los Quiroga (Tucumán‑Santiago del Estero) y los sistemas El Cadillal, Escaba y Pueblo Viejo (Tucumán).

Destino de los recursos

Los fondos obtenidos se destinarán a cubrir vencimientos de deuda que se extienden hasta 2027, aliviando la presión fiscal y financiera del país. La última operación de privatización del Estado, la venta de su participación en Citelec (controladora de Transener), ya aportó US$356 millones.

Con la venta de las termoeléctricas y la continuidad de los procesos en AySA y los hidro‑activos, el Gobierno consolida su estrategia de privatización por etapas, buscando equilibrar la balanza fiscal mientras mantiene el control operativo de los sectores estratégicos.