En la provincia de Holguín, el litro de gasolina que paga el usuario supera los 3.000 pesos cubanos (alrededor de USD 4,51), según el tipo de cambio que utilizan los vendedores informales. El combustible proviene de empresas privadas cubanas que lo importan desde Estados Unidos.
Cadena de reventa informal
Las mipymes adquieren el crudo en grandes volúmenes y lo entregan a intermediarios que prefieren evitar la venta al detalle. Cada eslabón agrega su margen y vende el producto en la calle, aceptando solo efectivo en moneda nacional. Este modelo permite que la gasolina llegue a municipios donde la oferta estatal es nula, pero encarece el producto de forma significativa.
"Estamos facilitando y autorizando que cualquier empresa que tenga posibilidad de adquirir combustible lo compre", afirmó el ministro de Comercio Exterior, Óscar Pérez‑Oliva Fraga, en el programa Mesa Redonda.
Consecuencias para los usuarios
Los mototaxistas y otros usuarios denuncian que la gasolina vendida en la vía pública rinde menos y puede dañar los motores. "La gasolina que venden las mipymes se gasta demasiado rápido; el motor funciona ligero, pero el tanque se vacía rápido", comentó Ernesto Padrón a Cubanet.
El pago en efectivo evita los trámites y la necesidad de tarjetas o divisas extranjeras, pero también elimina cualquier control de calidad por parte del Estado. Los consumidores terminan pagando más y recibiendo un producto de calidad inferior.
Marco de importaciones estadounidenses
El 29 de enero de 2026, el presidente de EE. UU., Donald Trump, emitió una orden que añadió aranceles a las importaciones de petróleo a países que suministran a Cuba. La medida se revocó el 20 de febrero, aunque se mantuvieron otras restricciones. Posteriormente, el Departamento de Comercio permitió que ciertas exportaciones a empresas privadas cubanas se cubrieran bajo la licencia “Support for the Cuban People”.
Según el U.S.–Cuba Trade and Economic Council, Inc., entre enero y junio de 2026 EE. UU. exportó combustibles y aceites a Cuba por 95,7 millones de dólares; en mayo la cifra alcanzó 24 millones de dólares, y en junio casi se duplicó respecto al mes anterior.
"La intención es situar al sector privado y a los cubanos particulares —no vinculados al Gobierno ni al Ejército— en una posición privilegiada", explicó el secretario de Estado, Marco Rubio.
Perspectivas
El gobierno cubano sigue invitando a las empresas con recursos a importar combustible, pero la escasez en el canal oficial mantiene viva la reventa informal. Mientras no se modifiquen los mecanismos de distribución, los precios en la calle seguirán superando ampliamente los valores oficiales.