Según el estudio del Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA-CTA), la Argentina ha registrado una salida acumulada de 48.000 millones de dólares desde que el presidente Javier Milei asumió el cargo. Con los vencimientos de deuda previstos para 2027, el país enfrentaría un déficit financiero de 22.000 millones de dólares.
Magnitud de la fuga
Durante los ocho primeros meses del presente año, la fuga alcanzó 18.700 millones. Desde el inicio de la gestión, solo una quinta parte de esos fondos quedó depositada en el sistema financiero local, equivalentes a 10.800 millones según los registros del BCRA.
"Solo una quinta parte de la fuga se refleja en los depósitos del BCRA; el resto se escapa al exterior", señaló el informe.
El estudio también indica que la Formación de Activos en el Exterior (FAE) suma 48.804 millones de dólares, cifra que se disparó a partir del segundo trimestre de 2025, coincidiendo con la eliminación del control de cambios para personas físicas.
Impacto en la inversión y la deuda
La inversión privada continúa en descenso. Desde el primer trimestre de 2025, la inversión bruta fija cayó un 12,4 % hasta el segundo trimestre de 2026. La inversión extranjera directa (IED) mostró resultados negativos: -1.187 millones en los primeros ocho meses de 2025 y -686 millones en el mismo período de 2026.
Pablo Manzanelli y Leandro Amoretti, autores del informe, explicaron que varios factores alimentan esta tendencia: "Las altas tasas de interés en dólares favorecen el carry-trade y desvían la inversión hacia la esfera financiera; la reducción del consumo popular y la apertura comercial en un contexto de guerra comercial limitan los campos de inversión productiva".
El escenario plantea un reto para el ministro de Economía, Sergio Caputo, quien deberá encontrar recursos para cubrir la brecha de 22.000 millones antes de los vencimientos de 2027, en medio de un entorno electoral que intensifica la presión.
"El desafío es cubrir la brecha financiera sin sacrificar la estabilidad macroeconómica", advirtió Manzanelli.
En suma, la combinación de una fuga masiva de divisas y la caída sostenida de la inversión genera incertidumbre sobre la capacidad del gobierno para cumplir con sus obligaciones de deuda a medio plazo.