Flavio Bolsonaro dejó la Argentina rumbo a Estados Unidos a bordo de un vuelo privado operado por Baires Fly, la misma compañía que la Justicia argentina colocó en el centro de la trama de corrupción de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). El excandidato presidencial brasileño, derrotado por Lula Da Silva en los comicios del domingo, cruzó la frontera junto a su familia y despegó en la madrugada del miércoles.
La información la confirmó la dirección de Migraciones a través de la red social X. Según ese reporte, el grupo entró al país por el paso Tancredo Neves, en Misiones, a las 22:50 del martes. Media hora después, la comitiva ya estaba a bordo de la aeronave.
El itinerario del jet
El plan de vuelo presentado ante las autoridades indicaba como destino Guayaquil, Ecuador. Sin embargo, el trayecto terminó en Miami. La aeronave utilizada fue un Gulfstream G400 con matrícula LV-JQW, tripulado por dos pilotos y una azafata de nacionalidad argentina. Bolsonaro viajó con pasaporte italiano, junto a su esposa y sus dos hijas.
"A las 23:30 hs, la comitiva ingresante abordó un vuelo privado despachado por la compañía Baires Fly S.A", detalló Migraciones en su publicación.
La conexión con la causa ANDIS
El nombre de Baires Fly no es nuevo para los investigadores. La firma aparece mencionada 79 veces en el último procesamiento firmado por el juez Ariel Lijo el 16 de octubre, en el marco del expediente que investiga el desvío de fondos en el organismo que conducía Diego Spagnuolo, amigo personal del presidente Javier Milei.
De acuerdo a lo establecido en la causa, la empresa emitió facturas por $1.002.188.516 a las droguerías y proveedoras de insumos médicos bajo sospecha. Esos documentos, según el fiscal Franco Picardi, habrían servido para dar apariencia legal a dinero de origen ilícito.
"Al menos parte de aquella operatoria habría estado destinada a canalizar fondos provenientes del entramado investigado", sostuvo la Justicia.
Quién es el hombre detrás de la firma
El vínculo entre Baires Fly y el caso ANDIS tiene un nombre propio: Sergio Mastropietro. Lijo lo procesó sin prisión preventiva por lavado de activos y le trabó un embargo de $4.010.254.064. El magistrado lo considera parte de la asociación ilícita que operó en el organismo.
Mastropietro, que fue socio de Federico "Fred" Machado —el financista de José Luis Espert condenado en Estados Unidos—, habría articulado las operaciones con las facturas. La resolución que lo involucra forma parte de un fallo de 553 páginas que dictó 24 nuevos procesamientos en la causa, conocida como Coimagate.
El paso de Bolsonaro por el país y su salida en un avión de esta empresa suman un nuevo capítulo a una trama judicial que sigue creciendo y que ya acumula decenas de imputaciones.