El expresidente de Bolivia, Evo Morales, acumula dos órdenes de aprehensión por la supuesta comisión de siete delitos. El primer caso se refiere a trata agravada de menores y el segundo a delitos como terrorismo y alzamiento armado.

El caso de trata agravada se inició por el presunto abuso cometido contra una menor de edad cuando Morales era presidente. Según la investigación de la Fiscalía, Morales tuvo una hija con una adolescente en 2016 y benefició con favores políticos a la familia de la víctima.

El segundo caso se inició a raíz de una denuncia del Comité Cívico de Santa Cruz y se vincula a las protestas sociales y bloqueos de caminos realizados entre mayo y junio de este año. Los denunciantes acusan al exmandatario de haber ordenado los cortes de carreteras que paralizaron gran parte del país.

Contexto de las protestas

Las protestas iniciaron en La Paz a convocatoria de la Federación de Campesinos Túpac Katari y luego se sumaron otros sectores. En casi siete semanas de protestas, los piquetes se extendieron a otras regiones del país y generaron desabastecimiento de alimentos y otros insumos básicos.

Morales ha calificado las denuncias como parte de una “persecución política” impulsada por el presidente Rodrigo Paz. Desde que se emitió la primera orden de captura, distintas autoridades del Gobierno han asegurado que la aprehensión de Morales se concretará.