Un mensaje que dice "hola ma, cambié el número" puede ser el primer paso de una estafa. Esa maniobra, junto con el robo de cuentas de WhatsApp, los llamados que se hacen pasar por el banco y los engaños para conseguir datos personales, aparece entre las principales formas de fraude que apuntan a las personas mayores.

La inteligencia artificial agrega un problema nuevo: los mensajes suenan más convincentes y ya existen audios capaces de imitar la voz de un familiar. Eso hace más difícil distinguir un pedido real de uno falso.

Las maniobras más frecuentes

El abanico de engaños es amplio. Hay falsos parientes que piden plata urgente por mensaje, cuentas de WhatsApp que son hackeadas para escribirle a los contactos de la víctima, llamados que simulan ser del banco y pedidos de datos personales con excusas diversas.

En todos los casos, el objetivo es que la persona mayor actúe rápido y sin consultar. La confianza en el vínculo familiar o en la entidad financiera es lo que se usa como anzuelo.

La IA como nueva herramienta del engaño

La tecnología sumó un nivel de dificultad. Los textos generados con inteligencia artificial resultan más naturales y los audios con voces clonadas pueden confundir incluso a quien conoce bien al familiar imitado.

Frente a eso, la recomendación es desconfiar de los pedidos urgentes de dinero y verificar siempre por otro canal antes de responder o transferir.

Qué tener en cuenta

Los especialistas insisten en pautas simples: no compartir datos personales por mensaje, cortar los llamados que piden información bancaria y confirmar cualquier pedido de un familiar por una vía distinta a la que llegó el mensaje.

El avance de la inteligencia artificial vuelve más necesario ese hábito de chequear. Un audio que parece real ya no alcanza como prueba de identidad.