El líder de Estados Unidos tiene la oportunidad de ser recordado como el hombre que lideró la democratización de Venezuela, Cuba y Nicaragua. La caída de Nicolás Maduro en Venezuela es un ejemplo de cómo la intervención puede ser necesaria para restaurar la democracia en un país.

La situación en Venezuela es compleja, con una élite delincuencial en el poder y violaciones sistemáticas de los derechos humanos. Sin embargo, la comunidad internacional puede jugar un papel importante en la restauración de la democracia.

La importancia de la liderazgo

Estados Unidos es la principal potencia del mundo y tiene la capacidad de liderar la región hacia la democracia y la solidaridad. La emisión de la moneda más fuerte del planeta y la posesión de uno de los mercados consumidores más ávidos de bienes y servicios le dan a Estados Unidos una gran influencia en la región.

Un líder continental

Los americanos de todo el continente buscan un líder que impulse un mercado común, que sea solidario con una capacidad seria de defensa conjunta y que actúe con el sentido de hermandad demostrado en distintos momentos. Un líder que promueva la democracia y la solidaridad en la región.

La liderazgo tiene un costo, pero también ofrece enormes ventajas. Quien encabeza el continente debe impulsar para los demás la misma democracia que reclama para sí. No somos el patio trasero de Estados Unidos, podemos ser el patio delantero del mundo si tenemos la inteligencia y la voluntad de reconocernos como un solo continente.