El presidente Pedro Sánchez comunicó que las elecciones generales se realizarán el 29 de noviembre, lo que obligó a disolver el Congreso y a detener temporalmente varias iniciativas normativas de gran alcance.
IA y deepfakes
Se quedó sin avanzar la propuesta de ley que buscaba regular la creación de imágenes y videos generados por inteligencia artificial sin autorización, así como contenidos catalogados como "true crimes". La norma, conocida como Ley Orgánica de protección civil del derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen, pretendía establecer límites a los deepfakes.
Publicidad del sector público
Otro proyecto detenido era la reforma que limitaba la recepción de publicidad estatal por parte de medios y plataformas digitales al 35 % de sus ingresos netos anuales. La medida también prohibía que los medios que superaran ese umbral pudieran volver a recibir pauta pública.
Secreto de fuentes periodísticas
La iniciativa que buscaba blindar el derecho de los periodistas a no revelar la identidad de sus fuentes quedó también en suspenso. Entre sus disposiciones estaba la prohibición de instalar software de vigilancia en equipos de comunicadores, salvo autorización judicial.
"Esta ley era fundamental para garantizar la seguridad de nuestras fuentes", afirmó la Federación de Asociaciones de Periodistas.
Con la disolución del Parlamento, todas estas propuestas deberán ser reactivadas o replanteadas una vez que se constituya un nuevo Congreso tras las elecciones.