La dirigencia peronista siguió con atención el balotaje brasileño y lo convirtió en motivo de celebración. La remontada de Lula da Silva frente a Flavio Bolsonaro funcionó como un estímulo para el espacio, que ya empezó a revisar qué elementos de esa campaña pueden servirle de cara a 2027.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof interpretó el resultado como un voto "contra la motosierra de Milei". Cristina Kirchner lo comparó con "un 17 de Octubre", mientras que Sergio Massa habló de "una inyección emocional" para el peronismo y su sistema de alianzas.
Las lecturas de la remontada
Los lazos entre el peronismo y el PT brasileño son de larga data, y por eso los referentes del espacio se sumaron rápido a la celebración. El freno a la ola de ultraderecha en América Latina fue el punto de partida para pasar a otra pregunta: qué explicaba un triunfo que no estaba descontado.
Kicillof puso el foco en el escenario regional. "Se abría un camino muy distinto si se pintaba de ultraderecha Brasil", advirtió, y proyectó una posible reconfiguración geopolítica con las próximas elecciones en Israel y Estados Unidos en el horizonte.
Para el gobernador, Lula mostró que es posible derrotar a un entramado que combina presiones, miedo y uso de redes sociales, con el respaldo de Donald Trump. "Esta es una enorme derrota para Trump y Milei", sostuvo.
Dos campañas, una lección
En el entorno de Kicillof distinguen dos etapas en la elección brasileña. La primera vuelta y el balotaje tuvieron lógicas distintas. La segunda, con un Lula más protagónico y un mensaje directo, fue la que consideran más efectiva para movilizar a la militancia, en especial a los jóvenes.
Ese esquema de campaña es el que, según quienes lo rodean, mejor le sienta al gobernador. "Axel gana en el mano a mano", repiten en La Plata. En cambio, desconfían del peso decisivo que se le atribuye a las cadenas de WhatsApp y a las redes sociales.
El silencio de Milei
A más de 24 horas de los comicios, Javier Milei todavía no reconoció el triunfo de Lula. La mayoría de los países de América Latina, la Unión Europea, las principales potencias del G20 y los BRICS ya felicitaron al mandatario brasileño.
Desde el gobierno bonaerense reclamaron una definición. "Le exigimos a Milei que esté a la altura de su investidura, reconozca el resultado de las urnas y ofrezca las debidas disculpas al presidente Lula", publicó Kicillof en sus redes.
La tensión diplomática tiene antecedentes: la visita de Milei a Brasil para participar de actos opositores derivó en el retiro del embajador brasileño y en un deterioro del vínculo inédito en 200 años. Para el peronismo, esa situación también compromete a empresas y trabajadores que dependen del comercio con el principal socio comercial argentino.