Un nuevo episodio de El Niño se está desarrollando en la región, lo que genera preocupación por su potencial impacto en la salud de la población de América Latina y el Caribe.

Riesgos para la salud

Según un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), existen siete riesgos simultáneos para la salud pública y la seguridad humanitaria. Estos incluyen enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue y la malaria, que se favorecen por las condiciones climáticas generadas por El Niño. > "El Niño puede amplificar o modificar las anomalías climáticas previstas, incluidas las sequías y las inundaciones, y sus impactos asociados en la salud pública", según el informe.

Impacto en la región

El fenómeno de El Niño puede tener efectos muy distintos según la región. En el hemisferio sur, los efectos más fuertes se esperan desde el invierno en curso hasta el verano del próximo año. En Argentina, se esperan precipitaciones más abundantes en el noreste, lo que puede derivar en inundaciones, y déficit de precipitaciones en el sur de Córdoba, San Luis y el norte de La Pampa.

Preparación para eventos extremos

La preparación para eventos extremos, como inundaciones y sequías, es crucial para mitigar el impacto de El Niño en la salud pública. > "Será importante la preparación para eventos extremos, como inundaciones en el litoral y sequías en la zona centro, que pueden aumentar el riesgo de incendios", según Francisco Chesini, magister en salud pública.

Conclusión

El Niño 2026 es un fenómeno que requiere atención inmediata para mitigar sus efectos en la salud pública de América Latina y el Caribe. La preparación y la planificación son clave para reducir el impacto de este fenómeno en la región.