En la campaña presidencial de Brasil 2026, la figura del Papa Francisco ha cobrado protagonismo al contrarrestar la ofensiva del candidato de extrema derecha Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro. El duelo electoral enfrenta al presidente en ejercicio Lula da Silva con el heredero bolsonarista, quienes aparecen empatados en las últimas encuestas y compiten por la primera vuelta.
Influencia del Papa en la campaña
Tras el viaje papal de 2013 a Río de Janeiro y Aparecida, la Iglesia Católica ha reforzado su presencia en la recta final del comicio. Líderes eclesiásticos han denunciado los intentos de los sectores evangélicos de eliminar a la Virgen de Aparecida como patrona nacional y de imponer la llamada "teoría del dominio", una interpretación del Antiguo Testamento que favorece la agenda bolsonarista.
"Brasil no cabe en el patio trasero de nadie", afirmó un obispo durante una misa en São Paulo.
Obispos y curas participan activamente en actos de apoyo a Lula, mientras que los candidatos de la derecha buscan resonar en las congregaciones evangélicas.
El rol de los evangelistas y la presión de Trump
El candidato Flávio Bolsonaro ha recibido el respaldo abierto del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha amenazado con sanciones comerciales por la condena de 27 años que enfrenta el exmandatario Jair Bolsonaro. En una transmisión en vivo, Flávio prometió que, de ganar, declarará por decreto que el país pertenece a Jesucristo, una promesa que avivó la polémica entre religiosos.
Estadísticas demográficas
Datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) indican que, en los últimos tres decenios, la proporción de evangélicos pasó del 10 % al 27 % de la población, mientras que la cifra de católicos descendió del 74 % al casi 57 % actual. Estos cambios se estabilizaron en la última década, coincidiendo con la creciente intervención de la Iglesia en la arena política.
El escenario muestra una batalla no solo entre dos candidatos, sino entre dos visiones del Brasil: una basada en la tradición católica y otra impulsada por una agenda evangélica alineada con intereses internacionales.