Mientras la crecida de los ríos Paraná y Uruguay complica a los productores del Litoral, el Ministerio de Seguridad de la Nación se reunió en el centro porteño con directivos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y del Centro de Corredores. El encuentro, encabezado por la ministra Alejandra Monteoliva, tuvo como eje las medidas preventivas frente a posibles anegamientos, aunque también incluyó en su agenda el contrabando de granos y la cooperación entre el Estado y el sector agroindustrial.

La situación en el NEA se agrava por el aumento sostenido de los caudales, impulsado por las lluvias en las cuencas altas de Brasil. En Corrientes, el agua ya afecta sectores ribereños, caminos y zonas bajas, y localidades como Empedrado registran evacuaciones y familias que debieron dejar sus viviendas. En Chaco, las autoridades siguen con atención la evolución del Paraná ante la posibilidad de que los niveles continúen subiendo en los próximos días.

Evacuación de ganado: una carrera contra el agua

El impacto sobre la ganadería es inmediato. Los productores correntinos trasladan hacienda desde las islas y campos inundables hacia terrenos más altos. Según estimaciones de entidades ruralistas como la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes, alrededor de 60.000 cabezas deben evacuarse en las zonas de Goya y Bella Vista. La operación exige arreos, barcazas y una logística compleja: algunos animales salen a nado hacia tierra firme, mientras otros deben ser embarcados.

La falta de transporte fluvial y de campos secos disponibles dificulta las maniobras, justo cuando se espera que la crecida siga avanzando. En Empedrado, la ausencia de una barcaza complicó el traslado de unas 1.800 cabezas pertenecientes a cerca de 50 productores. La urgencia también tiene un costo económico: sacar los animales implica fletes, conseguir pasturas o campos de destino y, en algunos casos, vender anticipadamente parte del rodeo para evitar pérdidas mayores.

Qué anunció el Gobierno y qué quedó sin detallar

Durante la reunión, el director ejecutivo de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), Santiago Hardie, presentó las acciones que se llevan adelante ante el fenómeno climático y el riesgo de inundaciones en la Cuenca del Plata. Entre las medidas mencionadas figuran el monitoreo conjunto con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el Instituto Nacional del Agua (INA) y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), la coordinación con las provincias y el despliegue preventivo de fuerzas federales en las zonas que podrían resultar afectadas.

Sin embargo, el comunicado oficial no precisó qué localidades productivas están bajo mayor riesgo, qué recursos concretos se destinarán a las zonas comprometidas ni cuáles son los mecanismos previstos para asistir a los productores que sufran pérdidas por las inundaciones. La información difundida se concentró en describir la coordinación entre organismos y las acciones preventivas anunciadas.

Contrabando de granos, el otro eje de la agenda

La otra parte del encuentro tuvo como eje el contrabando de granos. El director nacional de Estadísticas, Marcos González, presentó un relevamiento sobre las incautaciones registradas entre