El presidente de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales, Lucas Palma, advirtió este viernes 16/10/2026, durante la jornada anual de la entidad, que en los últimos 25 años el Estado ha cobrado del sector agropecuario recursos equivalentes al valor inmobiliario de 13 millones de hectáreas de la zona núcleo pampeana. Esa cifra, explicó, justifica la brecha de precios que hoy muestra el país frente a sus vecinos.
"En la Argentina cierran empresas porque no existe infraestructura logística que permita operar de manera eficiente", afirmó Palma.
Desigualdad de precios entre Argentina y sus vecinos
En la zona de Alvear, Corrientes, el precio medio de la tierra ronda los 1.500 u$s/ha, mientras que en la localidad brasileña de Itaqui, Rio Grande do Sul, el mismo terreno se cotiza en 6.000 u$s/ha. Situaciones similares se repiten en Monte Caseros (Argentina) con 2.000 u$s/ha frente a Barra de Quarai (Brasil), donde el valor es tres veces mayor. Palma subrayó que la calidad del suelo es comparable, pero la falta de ciudades grandes y de campos totalmente desarrollados en la Argentina mantiene los precios bajos.
Factores estructurales y falta de inversión
El dirigente señaló que Brasil cuenta con un plan de desarrollo agroindustrial y que Paraguay y Uruguay aplican políticas activas para impulsar el sector. En contraste, Argentina no ha invertido en infraestructura clave como la Hidrovía del Paraná, cuyo régimen fiscal dificulta el uso de barcazas. "Somos los administradores de la Hidrovía, pero los usamos menos que Paraguay, que incluso subsidia el combustible naviero", destacó.
Palma indicó que la extracción neta promedio anual del agro argentino es de 190 u$s/ha, situando al país en el podio de presión impositiva regional. Desde 2002, el sector aportó alrededor de 160.000 millones de dólares en derechos de exportación; sumando el efecto del cepo cambiario, la cifra asciende a 270.000 millones de dólares, equivalentes a la mencionada superficie de 13 millones de hectáreas. Según Palma, esos recursos no se canalizaron a mejoras productivas, sino que se diluyeron, dejando al campo argentino con los valores más bajos de la región.
"Tenemos los mejores campos de la región, pero los menores valores por hectárea", concluyó.
Próximos pasos
El presidente de CAIR reiteró que la escasa inversión extranjera directa en proporción al tamaño de la economía agrava la situación y llamó a una revisión de políticas para aprovechar el potencial productivo del país.