Las lluvias habituales de la primavera volvieron a dejar intransitables los caminos rurales del partido de 9 de Julio. Así lo denunció Patricia Gorza, presidenta de la filial local de Federación Agraria Argentina, quien advirtió que la situación se repite después de más de un año de emergencia por inundaciones y sin respuestas concretas de los gobiernos municipal, provincial y nacional.
"No es el efecto del Niño, no son lluvias extraordinarias, solamente las normales, y ya tenemos otra vez una situación compleja, con una transitabilidad muy precaria y caminos cortados", planteó la dirigente. El problema no solo complica el movimiento de la producción: también afecta el acceso a las localidades, las escuelas y los servicios de emergencia.
Un año de inundaciones y una tregua que no alcanzó
Gorza recordó que el año pasado la zona atravesó una emergencia hídrica muy compleja. "Fue una tortura", resumió. Recién en el verano hubo una mejora climática que permitió recuperar algunos tramos a partir de marzo, pero las tareas fueron insuficientes y el deterioro volvió con las primeras precipitaciones.
La productora cuestionó que, pese al pago de impuestos y tasas, no exista una contraprestación adecuada. En 9 de Julio, la tasa vial ronda los 8.000 a 9.000 pesos por hectárea. "Pagamos eso para nada, con lo cual, aunque aumenten 100 pesos, 100 pesos siempre es caro, porque no hay contraprestación de servicio", sostuvo.
Organización propia y deudas que frenaron las máquinas
Ante la falta de respuestas, los productores se organizaron por tramos de caminos y pusieron dinero de sus bolsillos para contratar máquinas, comprar repuestos y sostener los trabajos. Según Gorza, incluso debieron cubrir gastos que le correspondían al municipio para mantener los equipos enviados por la provincia.
La dirigente explicó que el municipio debía pagar los viáticos del personal y las reparaciones de la maquinaria, pero no cumplió. "Les está debiendo desde junio los viáticos de junio, julio y agosto, y nunca se hizo cargo de las reparaciones porque la respuesta era que no había dinero", denunció. Finalmente, el equipo dejó de trabajar.
"Pareciera que la política gira en un universo paralelo donde esto sigue sin ser una prioridad y no se toma en serio la situación ni lo que implica no tener caminos", disparó. También apuntó que, mientras el gobernador Axel Kicillof, funcionarios provinciales y la intendenta participaban de un acto político en la ciudad, los caminos del interior del partido estaban cortados por las lluvias.
Campaña en riesgo y reclamos sin respuesta
La falta de mantenimiento vuelve a complicar una campaña agrícola que recién comienza. La zona todavía arrastra pérdidas por las inundaciones de 2025, con menor superficie sembrada, cosechas perdidas y establecimientos ganaderos afectados. Ahora, tanto la siembra de gruesa como la futura cosecha de los cultivos de invierno enfrentan dificultades.
Gorza también cuestionó la falta de información detallada sobre el destino de los fondos municipales: dijo que reciben planillas de gastos, pero no datos claros sobre los caminos intervenidos. El problema se agrava porque el partido tiene unos 2.000 kilómetros de caminos rurales y apenas dos motoniveladoras en estado mediocre.
Las entidades rurales trabajan en conjunto y propusieron crear una comisión vial o un consorcio para planificar las tareas. Sin embargo, la dirigente consideró que no encuentra una voluntad genuina de resolver el problema. Algunos productores, además, iniciaron acciones judiciales por la falta de contraprestación de los servicios pagados, aunque reconocieron que los procesos son costosos y no solucionan la transitabilidad.
"Los productores estamos dispuestos a colaborar", aseguró Gorza, aunque advirtió que sin respuestas concretas el panorama seguirá igual.