El segundo debate presidencial de Brasil tuvo un invitado incómodo: la Argentina. Lula da Silva y el senador Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente, protagonizaron un ida y vuelta en el que la situación económica argentina y sus dirigentes ocuparon el centro de la escena.

El primero en lanzar el tema fue Lula. Según consignó durante el intercambio, en el país vecino la pobreza alcanzó el 40% y remató con una frase polémica sobre el consumo de carne: "El pueblo come carne de burro".

La réplica con Cristina Kirchner como eje

La respuesta no tardó. Flavio Bolsonaro salió al cruce y trazó un paralelismo entre la gestión del PT y el kirchnerismo. "El PT hizo lo mismo que Cristina Kirchner en la Argentina, que empezó a emitir moneda y generó inflación", sostuvo.

La mención a Cristina Kirchner no fue la única referencia argentina. El nombre de Javier Milei también apareció en el cruce, en un debate que buscó instalar la discusión económica doméstica a partir de la experiencia argentina.

Un debate con la región como espejo

El intercambio dejó en evidencia cómo la crisis argentina se convirtió en un argumento recurrente en la política brasileña. Lula apuntó a los índices sociales del país vecino, mientras el bolsonarismo tomó el caso kirchnerista como ejemplo de lo que considera un manejo monetario riesgoso.

La discusión por la pobreza y la emisión monetaria se dio en el marco de un debate que, lejos de quedarse en la agenda interna, utilizó a la Argentina como termómetro de las disputas entre ambos espacios.

El segundo debate presidencial brasileño se realizó con miras a los comicios de octubre y dejó instalada la referencia argentina en la conversación electoral del país vecino.