El sábado 24 de octubre de 2026, el río Paraná registró 7,24 m en el puerto de Barranqueras, provincia de Chaco, y desencadenó inundaciones que forzaron a más de mil residentes a abandonar sus hogares y buscar refugio en las banquinas de las rutas cercanas.
Nivel del río y evacuaciones
El hidrómetro local marcó una altura que supera en más de un metro la línea de evacuación oficial. Decenas de familias de la zona ribereña vieron el agua invadir sus viviendas; algunos vecinos improvisaron plataformas flotantes y pontones para proteger electrodomésticos, motos y animales.
"El agua llegó hasta la mitad de la sala y no tuvimos más opción que subir al techo", relató una residente del barrio Náutico.
Aproximadamente cincuenta hogares sufrieron la entrada directa del agua, mientras que otras decenas se auto-evacuaron hacia la carretera.
Respuesta de autoridades
Defensa Civil activó módulos de asistencia con alimentos y agua potable, y habilitó centros comunitarios como albergues temporales. La policía incrementó la vigilancia en embarcaciones para evitar actos delictivos en las viviendas abandonadas.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta naranja para toda la región del litoral, advirtiendo precipitaciones acumuladas de hasta 100 mm que podrían dificultar el drenaje.
Perspectivas y riesgos
Especialistas siguen de cerca la influencia del fenómeno de El Niño y la evolución de la cuenca alta del Paraná, factores determinantes para la posible retroceso del nivel del agua. En las últimas horas se registró un leve descenso de seis centímetros, pero la situación sigue catalogada como crítica y se espera que la contingencia hídrica se mantenga durante las próximas semanas.
Los recuerdos de inundaciones de la década de 1980 resurgen entre los vecinos más antiguos, que comparan los niveles actuales con los históricos y se resguardan en los techos mientras el río no alcance los picos de entonces.