El viernes 23 de octubre de 2026, en la Fundación Faro, el presidente Javier Milei señaló con nombre a cinco periodistas y los tildó de “hijos de puta”, añadiendo que “los que se tienen que quemar en la hoguera son los hijos de puta”.
"Los que se tienen que quemar en la hoguera son los hijos de puta", afirmó Milei.
Reacción del FOPEA
El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) calificó estas declaraciones como un “salto cualitativo en la hostilidad oficial hacia la prensa” y advirtió que legitiman la violencia contra los comunicadores. La entidad exigió el cese inmediato de la estigmatización y recordó que el Estado debe proteger a los periodistas, no convertirlos en blanco.
"El Estado tiene la obligación de proteger a los periodistas, no de convertirlos en blanco", señaló FOPEA en su cuenta de X.
Contexto judicial y antecedentes
Las agresiones verbales surgieron pocas horas después de que se anunciara el sobreseimiento del presidente en la causa Libra, proceso que lo vinculó a su hermana y a funcionarios durante más de un año y medio. Milei había utilizado sus redes sociales para reiterar críticas contra los mismos periodistas, acusándolos de “ensobrados, mercenarios de la mentira y fabricantes seriales de operaciones”.
FOPEA recordó que el mandatario ya había insultado a otros comunicadores, entre ellos a María Eugenia Duffard, Jesica Bossi y la cronista española Julia Molina.
Llamado a la comunidad política
La organización convocó a dirigentes, legisladores e instituciones a pronunciarse sin ambigüedades y a exigir al presidente que detenga de inmediato la estigmatización de los medios. “La libertad de prensa no es un privilegio del sector, sino una garantía para toda la ciudadanía”, concluyó el gremio.