Argentina registró una ligera expansión del PIB del 1,8 % en el cuarto trimestre, lo que permite cerrar el año con un crecimiento positivo. El gobierno apunta a aprovechar los próximos seis meses antes de que arranque la campaña electoral a fin de consolidar la reactivación.
Cifras que marcan el ritmo
El sector externo registró un superávit comercial superior a USD 25.000 millones y el Banco Central acumuló reservas históricas. Las exportaciones alcanzaron su nivel más alto de la historia del país. En el mercado cambiario, el dólar oficial subió apenas 10 pesos y la brecha con el contado con liquidación pasó del 5 % al 7 %.
"En Argentina, ni el tipo de cambio oficial ni el CCL prácticamente se movieron con el resultado electoral en Brasil. En lo que va del año el dólar oficial se depreció 5,5 % nominal, lo que implicó una apreciación real del 14,5 %", explicó el equipo de Quantum Finanzas.
Desafíos políticos y de confianza
A pesar de los indicadores positivos, la intención de voto al presidente no supera el 38 %, según las últimas encuestas. La posibilidad de ganar en primera vuelta se vuelve remota y un balotaje se presenta como una incógnita. La presión inflacionaria se mantiene bajo el 2 % mensual, pero no basta para garantizar la victoria.
El riesgo país superó los 800 puntos básicos tras la caída de los bonos en dólares, reflejando la cautela de los inversores extranjeros.
"Los administradores de cartera del exterior que siguen Argentina ya perdieron mucho en 2019. Y si no están más el que lo reemplazó sabe que arriesga mucho. Por eso, es difícil que haya compradores fuertes hasta no conocer el resultado de las elecciones el año que viene", señaló Leo Chialva, director de Delphos Investment.
Perspectivas de consumo y salarios
La inflación contenida está permitiendo que los salarios reales recuperen terreno, tanto en el sector privado como en el público, según datos del INDEC. Este impulso salarial complementa la mejora de los ingresos informales y podría sostener la demanda interna.
En resumen, la economía muestra signos de recuperación, pero la ventana electoral y la volatilidad de los mercados financieros siguen limitando el horizonte de crecimiento.