En los últimos dos días, el presidente Javier Milei y el Banco Central de la República Argentina comunicaron que la inflación enfrentará nuevos impulsos vinculados al encarecimiento de la carne, los ajustes de tarifas y el alza de los precios de las naftas, lo que dificultará una caída más pronunciada hasta el fin de año.

Comentario de Milei

El mandatario sostuvo que los costos de la alimentación y la energía son factores externos que el gobierno no puede controlar plenamente, pero que impactan directamente en la canasta familiar.

"Los precios de la carne, las tarifas y los combustibles seguirán presionando la inflación hasta diciembre", afirmó Milei en una entrevista televisiva.

Posición del Banco Central

El organismo central explicó que, pese a los esfuerzos de política monetaria, la dinámica de precios de esos sectores limita la velocidad de la desinflación.

"Los indicadores de precios de alimentos y energía siguen siendo resistentes, lo que reduce el ritmo de caída de la inflación", señaló el gobernador del Banco Central.

Qué implica para la política económica

Ambas declaraciones sugieren que el Gobierno mantendrá medidas de ajuste fiscal y monetario, pero sin esperar una reducción abrupta de la inflación en los próximos meses. Se prevé que las decisiones sobre subsidios y ajustes tarifarios se discutan en el próximo gabinete económico.

Se espera que la autoridad monetaria publique su próximo informe de inflación a mediados de noviembre, lo que permitirá evaluar si las presiones señaladas se confirman en los datos oficiales.