El australiano Alex de Miñaur se impuso al alemán Alexander Zverev, máximo favorito del torneo de Viena y próximo número uno del ranking mundial, en semifinales por 6-4, 1-6 y 7-6 (4). La victoria lo depositó en la final del certamen bajo techo y lo llevó al noveno lugar de la Carrera hacia las Finales ATP de Turín, con la clasificación al torneo de fin de temporada como meta inmediata.

El partido tuvo un desarrollo cambiante: De Miñaur se quedó con el primer set, cedió el segundo con claridad y definió en un tiebreak ajustado. Ese cierre fue el tramo que él mismo señaló como decisivo para explicar el resultado.

La lectura del ganador

El tenista australiano puso el acento en su manejo emocional durante los momentos de mayor presión, pese a algunos errores con el segundo saque.

"Súper orgulloso de cómo manejé la situación", afirmó De Miñaur tras el duelo.

Sobre su plan de juego en el desempate, explicó: "Jugué un tiebreak muy agresivo. Jugué en mis propios términos". Y agregó que salió a arriesgar con el tipo de tenis que consideraba adecuado: "Eso fue lo que marcó la diferencia".

Un cierre de temporada con constancia

A sus 27 años, el australiano atraviesa un tramo de regularidad competitiva que él mismo destacó. "Solo estoy contento con lo que estoy haciendo, con la forma en que estoy compitiendo", sostuvo al repasar su actualidad.

Su enfoque, según contó, no se aparta de la rutina partido a partido: "Simplemente voy poniendo un pie delante del otro". Con esa lógica, cerró: "Estoy jugando un buen tenis, así que tengo ilusión por terminar fuerte".

La clasificación a las Finales ATP de Turín sería la tercera consecutiva para De Miñaur. Con el noveno puesto en la Carrera, el australiano queda bien posicionado para pelear por uno de los lugares en el torneo que reúne a los mejores del año.