Alexander Zverev llegó a Viena como número 1 del mundo, pero lejos de mostrarse relajado, el alemán volvió a exponer su malestar. En plena semifinal del ATP 500 de Viena contra Alex de Miñaur, se acercó al umpire Arnaud Gabas y le preguntó con dureza si le parecía normal competir con las pelotas de ese torneo.

El episodio ocurrió en el descanso del 3-4 del primer set. El gesto del tenista fue visible para todo el estadio y dejó en claro que su incomodidad no era solo por el desarrollo del partido.

Un reclamo que no apunta al juez

La queja de Zverev no tenía como destinatario real al umpire: la elección de las pelotas no depende de él. Gabas quedó en el medio de una discusión que excede su función y que el alemán viene planteando desde hace tiempo en el circuito.

"¿Creés que es normal jugar con estas pelotas en un torneo de tenis?", le dijo Zverev al umpire.

El malestar del número 1 del mundo se suma a sus críticas públicas sobre las condiciones del Tour. Días antes, había pedido cambios concretos en el calendario para proteger la salud de los jugadores.

El calendario, el otro frente de batalla

Zverev sostuvo que la temporada debería recortarse para darle a los tenistas más tiempo de recuperación física. Según su visión, el desgaste del circuito exige una revisión que la dirigencia viene postergando.

"Llevo diciendo lo mismo hace 10 años y nada cambia", afirmó el alemán sobre la falta de respuestas.

El tenista también consideró que cada vez más colegas se animan a plantear el tema y que esa tendencia va a crecer en los próximos meses. Su posición, dice, no es nueva: la sostiene desde hace una década.

La semifinal en Viena contra De Miñaur quedó marcada por ese cruce con el umpire más que por el juego. Zverev, en su mejor momento ranking, sigue haciendo ruido fuera de los puntos: ahora por las pelotas y por un calendario que considera excesivo.