En 2026, la Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) dieron a conocer la 24ª edición del Diccionario de la lengua española (DLE), su primera entrega nativa digital.

La actualización suma alrededor de 5.000 entradas nuevas, correcciones y ampliaciones, reflejando la influencia de la era digital en el uso cotidiano del español.

Novedades estructurales

Durante la presentación, el director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, subrayó que esta edición constituye "el cenit" de una tradición iniciada en 1780.

"Esta edición representa el cenit de una tradición que se remonta a 1780", afirmó el director.

Se reforzaron secciones de botánica y zoología, y se añadieron apartados con sinónimos, antónimos y etimologías revisadas. Además, las palabras con variación de género ahora incluyen la forma femenina correspondiente.

Tecnologías y cultura digital

Entre los términos vinculados a la tecnología y las redes aparecen influencer, IA (Inteligencia Artificial), metaverso, pódcast, código QR, multijugador, bit cuántico, cúbit, app, autocitar y docuserie.

Sociedad y gastronomía

En los debates sociales destacan conceptos como gordofobia, edadista, ecoansiedad, trans, performativa, racializar, antiedad, cardiosaludable, basuraleza, apropiacionismo, sarcopenia, tricología y la expresión complejo de Peter Pan.

La gastronomía incorpora palabras como AOVE, burrata, baklava, arroz basmati, roibos, gelificar y ultraprocesado.

Regionalismos y el caso "chepibe"

La edición también amplía el repertorio de modismos de América, entre ellos el argentinismo chepibe, junto a bicisenda, asere, chivito, cocotaxi, corillo, cangrimán, motoconcho, medalaganario, acitronar, amartelo, bolaterapia, nenequear, hispanounidense y pelucar.

Con la incorporación de estos vocablos, la RAE refuerza su compromiso de reflejar la diversidad del español en todos los rincones del mundo.