Esta semana los contratos de futuros de soja y maíz negociados en el CME de Chicago retrocedieron, luego de la visita del presidente chino Xi Jinping a Washington, que concluyó sin anunciar medidas relevantes para el sector agroindustrial de EE. UU.
Reacción del mercado y posiciones especulativas
La ausencia de novedades geopolíticas dejó a los operadores sin catalizador, y los precios cerraron con leves bajas intersemanales. En paralelo, lluvias torrenciales en el corazón agrícola de EE. UU. dificultaron el suministro de soja a las plantas procesadoras, disparando los valores de la harina de soja.
Los datos de la Commodity Futures Trading Commission mostraron que, en el último día de negociación, la posición neta especulativa en futuros y opciones de maíz cayó 3,7%, mientras que la de soja aumentó 9,1%, reflejando ajustes de operadores ultra‑vendidos.
Expectativas de los productores y la diplomacia agropecuaria
El comunicado oficial de la Casa Blanca anunció la creación de un grupo de trabajo para abordar barreras de acceso al mercado agrícola, una respuesta que los agricultores consideraron insuficiente. La Asociación de Productores de Soja de EE. UU. (ASA) celebró la prórroga de dos meses de la tregua comercial con China y manifestó su esperanza de que continúe el diálogo bilateral. > "ASA espera que continúen los avances que brinden mayor certeza y oportunidades de mercado a largo plazo para los agricultores de soja estadounidenses", señaló la asociación.
En el sector del biodiésel, el fuerte repunte de los precios internacionales del gasoil está impulsando la demanda de aceite de soja como insumo, añadiendo un impulso alcista al mercado.
Perspectiva de cosechas en América del Sur
En Argentina, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires proyectó una cosecha de soja para 2026/27 de 53,6 millones de toneladas, la más alta desde la campaña 2018/19. En Brasil, el organismo oficial Conab anticipa una nueva cosecha récord de 181,6 millones de toneladas. Ambas naciones avanzan sin sobresaltos climáticos, aunque el fenómeno ENSO plantea riesgos de escasez hídrica en el Cerrado y exceso de lluvias en el sur brasileño.
El escenario internacional sigue incierto: la situación en el Mar Negro mantiene dudas sobre la capacidad de Rusia y Ucrania para cumplir con los envíos de cebada, trigo y aceite de girasol previstos para el ciclo 2026/27, lo que podría repercutir en los precios globales de granos.
Se espera que los próximos diálogos entre EE. UU. y China definan nuevas condiciones de acceso al mercado, mientras los agricultores monitorean tanto la evolución de los precios de los derivados como los riesgos climáticos que puedan afectar la próxima campaña.