En el segundo trimestre de 2025 el mercado laboral argentino alcanzó un nivel histórico de informalidad, con 45 % de los ocupados trabajando sin contrato formal, según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC. El fenómeno se dio bajo la gestión del presidente Javier Milei y se tradujo en una caída de la tasa de desempleo a 7,9 %, mientras que la tasa de actividad subió a 48,9 %, el nivel más alto registrado.

Crecimiento del cuentapropismo informal

Entre el mismo período de 2024 y 2025, la categoría de cuentapropistas informales sumó 348 000 puestos, mientras que se perdieron 83 000 empleos formales, según la consultora Analytica. El aumento representó un 25,6 % de crecimiento en un año, superando los 265 000 empleos netos creados en el período.

Impacto en los ingresos familiares

El ingreso medio de un cuentapropista informal fue de $581 059 en pesos de agosto, frente a $1 183 241 de un asalariado registrado comparable, lo que equivale a una brecha del 51 %. Tras ajustar por sexo, edad, educación y horas trabajadas, Analytica confirmó que el salario de un trabajador por cuenta propia es la mitad del de un empleado formal.

"El autoempleo funcionó como amortiguador, pero a costa de una fuerte reducción de los ingresos", señaló Federico Pastrana, economista de C‑P Consultora.

Consecuencias para la tasa de desempleo

El ingreso de 338 000 personas al mercado laboral se tradujo en 265 000 ocupaciones y 73 000 desempleados. La absorción de casi ocho de cada diez nuevos trabajadores se dio mayormente a través de empleos informales. Según Pastrana, sin este crecimiento del cuentapropismo la tasa de desempleo habría superado el 9,8 %.

Perspectivas

Los asalariados registrados fueron la única categoría que perdió puestos, con una reducción de alrededor de 84 500 empleos. Mientras tanto, los ingresos de los asalariados informales y de los cuentapropistas registrados se mantuvieron por encima de los cuentapropistas informales, pero bajo los salarios formales.