El canciller cubano Bruno Rodríguez y el embajador estadounidense Mike Waltz protagonizaron un acalorado intercambio durante el debate de la Asamblea General de la ONU sobre el embargo impuesto por EE.UU. a la isla.

Tensión en la tribuna

Waltz acusó al expresidente Fidel Castro y al modelo político cubano de enviar a “miles de personas homosexuales, cristianas, afrocubanas y otras a campos de concentración”. Ante esas afirmaciones, la delegación cubana empezó a golpear sus mesas, interrumpiendo al diplomático estadounidense. Rodríguez respondió con gritos dirigidos al embajador y solicitó al presidente de la Asamblea, Khalilur Rahman, que restableciera el orden.

"Imaginen qué les ocurre a esas personas", sostuvo Waltz cuando fue interrumpido.

Reacciones y posible suspensión

Ante la escalada, Rahman advirtió que la sesión podría ser suspendida si persistían los altercados. La presidencia concedió la palabra a Rodríguez, quien calificó las declaraciones de Waltz como “mentiras descaradas” y “indignas”, señalando que atentaban contra la dignidad del pueblo cubano.

"Está atentando contra la dignidad del pueblo y del Gobierno de Cuba", afirmó Rodríguez.

Waltz, por su parte, reiteró su crítica y volvió a ser interrumpido por los golpes de la mesa cubana, aunque logró continuar su exposición después de la intervención de la presidencia.

Contexto del debate

El enfrentamiento se dio en el marco de la revisión de una propuesta de resolución que busca condenar el embargo estadounidense a Cuba, tema que cada año reúne las posturas contrapuestas de ambos países en la ONU. La tensión mostrada este martes y miércoles subraya la profunda divergencia entre Washington y La Habana respecto a la política de sanciones.

Cierre: La Asamblea continuará su trabajo en los próximos días, mientras los delegados de Cuba y EE.UU. mantienen sus posiciones frente al embargo, sin indicios de que el conflicto se haya resuelto.