En martes 27 de octubre de 2026, a escasas horas de la votación en Israel, el primer ministro Benjamin Netanyahu convirtió la cuestión iraní en uno de los pilares de su campaña. El dirigente afirmó haber dado instrucciones a los servicios de inteligencia y a las Fuerzas Armadas para actuar contra las autoridades de Irán.

"He ordenado a la inteligencia y al Ejército que trabajen para derrocar al liderazgo iraní", declaró Netanyahu durante una rueda de prensa.

El político también recordó la alianza con el presidente estadounidense Donald Trump, quien, según él, respalda los esfuerzos para frenar el programa nuclear iraní.

Alianzas y objetivos

Netanyahu insinuó que otros estados árabes podrían sumarse a los Acuerdos de Abraham, un conjunto de tratados de normalización entre Israel y varios países del Golfo. La mención buscó proyectar una posible coalición regional contra Teherán.

"Vemos la posibilidad de que más naciones árabes se unan a los Acuerdos de Abraham", señaló el primer ministro.

Negaciones y contexto

El mandatario desmintió rumores sobre un conflicto interno con el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, y aseguró que Israel no tiene previsto lanzar un ataque contra Irán antes de los comicios.

"No existe ningún plan para atacar a Irán antes de las elecciones", afirmó.

Estas declaraciones se producen en medio de una escalada de tensiones en Oriente Medio, aunque la agenda electoral parece haber desplazado la atención hacia la política interna y las alianzas internacionales.