Rusia y Ucrania pusieron en marcha este martes un alto el fuego en Oleshky, ciudad bajo control ruso en la región de Kherson, en el sur de Ucrania. El objetivo es habilitar el ingreso de asistencia humanitaria a una localidad donde los civiles que permanecieron enfrentan hambre y faltantes de medicamentos. El cese de hostilidades comenzó a las 3:00, hora local, tal como habían comprometido ambas partes.
El Ministerio de Defensa de Rusia informó que sus tropas detuvieron los ataques en el sector de Kherson y establecieron un "régimen de silencio" para la operación humanitaria. Del lado ucraniano, el comisionado para los Derechos Humanos, Dmytro Lubinets, confirmó el cumplimiento del acuerdo.
"Las partes están cumpliendo los acuerdos que alcanzamos", escribió Lubinets en Telegram.
Una ciudad sitiada desde 2022
Oleshky está en la orilla sur del río Dniéper y quedó bajo control de las fuerzas rusas al inicio de la invasión, en 2022. Desde entonces la población se desplomó: de unos 24.000 habitantes antes de la guerra a alrededor de 2.000 en la actualidad, según estimaciones ucranianas y estadounidenses. Entre quienes siguen allí hay hasta 50 niños.
Los relatos de antiguos residentes describen un cuadro crítico. Según testimonios recogidos este año, muchos sobreviven con lo que producen sus jardines y algunos llegaron a cazar palomas. La falta de alimentos básicos quedó retratada en la frase de una vecina que mantenía contacto con dos familias atrapadas en la ciudad.
"Se han olvidado de lo que es el pan. Se necesita harina para hacer pan, y ya ni siquiera queda harina", contó Olga.
A esa situación se suman las secuelas de la destrucción de la presa de Kajovka en 2023, que provocó inundaciones de gran escala a lo largo del Dniéper y daños severos en la zona.
El rol de Melania Trump y las dudas abiertas
El acuerdo fue anunciado el viernes pasado por la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, quien dijo haber intervenido para facilitar la tregua. Según explicó, funcionarios civiles de ambos países visitarán a los residentes para evaluar qué asistencia necesitan y se organizarán evacuaciones para quienes quieran salir.
"Los residentes que deseen evacuar recibirán apoyo coordinado y transporte hasta el destino que prefieran. Espero que algunos quieran ir a Rusia y otros a Ucrania", declaró.
El Ministerio de Defensa ruso había anticipado la medida el viernes y citó al jefe del Estado Mayor, Valeri Guerásimov, para explicar que se garantizaría el paso seguro de un convoy humanitario. Sin embargo, persisten interrogantes: ni Moscú, ni Kiev, ni Washington precisaron quién verificará el cumplimiento del alto el fuego, cuánto durará ni los detalles operativos de la asistencia. Las evacuaciones también generaron diferencias entre las partes.
El alcance de la tregua es acotado: se limita a un área específica alrededor de Oleshky y no modifica el resto del frente de guerra.