En Cuba, el Estado exige a los varones iniciar el servicio militar activo al cumplir 17 años, con un registro previo al cumplir 16. La obligación está establecida en la Ley 75 de Defensa Nacional y reforzada por el Decreto 103 de 2024, que actualiza las sanciones por incumplimiento.
Marco legal y obligaciones
El texto legal determina que la etapa activa tiene una duración estándar de dos años, aunque existen asignaciones con plazos diferentes. Las mujeres pueden incorporarse de forma voluntaria. El registro a los 16 permite a las autoridades organizar convocatorias, evaluar condiciones y asignar destinos.
"El servicio es un deber de todos los ciudadanos", según la Constitución cubana.
Quienes evadan el llamado, obstaculicen el proceso o ayuden a otros a hacerlo, pueden ser sancionados, al igual que los padres o tutores de menores.
Controversias y fallecimientos
Una investigación del medio elTOQUE contabilizó 89 muertes de reclutas entre 2016 y 2026, atribuidas a accidentes, suicidios, enfermedades, presunta negligencia médica y hechos violentos. Estos casos han reavivado el debate sobre la idoneidad de reclutar a menores de edad bajo estándares internacionales de protección infantil.
"El reclutamiento de menores vulnera la normativa internacional", señalan organizaciones de derechos humanos.
Justificaciones oficiales y críticas
El Gobierno cubano argumenta que el reclutamiento responde a la doctrina de "Guerra de Todo el Pueblo", que busca preparar a la población para defender la soberanía y la integridad territorial. Tras la fase activa, los jóvenes pasan a una reserva que puede ser movilizada en situaciones excepcionales.
Los críticos resaltan la ausencia de mecanismos amplios para la objeción de conciencia y la responsabilidad penal que recae también sobre los tutores.
En resumen, el sistema combina entrenamiento militar y político, con contenidos que van desde táctica e infantería hasta historia nacional y pensamiento marxista‑leninista, presentándose como parte de la formación ciudadana del país.