Una médica de atención primaria en La Habana atiende a diario a pacientes que llegan a la consulta con la necesidad de desahogarse, en un contexto donde una encuesta reciente revela que la mayoría de los adultos cubanos padece trastornos psicológicos graves, mientras el país sufre apagones prolongados y escasez de medicinas.
Impacto de los apagones en la salud mental
El estudio publicado en 2026 en Social Science & Medicine encuestó a 415 adultos entre julio y noviembre de 2025. Los resultados indican que 55.4% presenta depresión extremadamente severa, 66% sufre ansiedad severa y 65.8% experimenta estrés extremo. Los investigadores señalaron que el factor más dañino no fueron los cortes de luz per se, sino la interrupción de actividades cotidianas como cocinar, dormir, trabajar o estudiar.
"Antes había esperanza", comentó la doctora Yomeidis Felicó Riverón.
"Vienen a llorar sus penas porque no tienen con quién desahogarse", añadió.
Los jóvenes adultos resultaron el grupo más vulnerable, reportando los índices más altos de sufrimiento psicológico.
Aumento de conductas suicidas y escasez de recursos
La directora de Salud Mental de La Habana, Tania Peón, describió la situación como "un estrés sobre el estrés", y advirtió que la población vive en un estado permanente de alerta. En el primer semestre de 2026, la capital registró un incremento de conductas suicidas entre adolescentes.
La socióloga Elaine Acosta calificó el fenómeno como una "epidemia de salud mental" alimentada por la precariedad económica, la escasez de alimentos y la limitada atención psiquiátrica.
El ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, reconoció en 2025 que el sistema sanitario atraviesa una crisis estructural sin precedentes, con una cobertura de apenas 30% del cuadro básico de medicamentos, incluidos los psicofármacos.
Emergencias sanitarias vinculadas a la falta de energía
La Embajada de Estados Unidos en La Habana emitió dos alertas en agosto‑septiembre de 2025. El 28 de agosto advirtió que la infraestructura de suministro de agua se vuelve cada vez más inestable; el 4 de septiembre informó un aumento de enfermedades gastrointestinales como E. coli, norovirus y Shigella, vinculadas a la degradación de los servicios de agua y energía.
El abastecimiento de agua depende en 87% del Sistema Electroenergético Nacional, de modo que cada corte prolongado detiene las estaciones de bombeo. Reuters documentó brotes de hepatitis A en al menos seis provincias durante 2026, todos relacionados con la contaminación del agua.
Los padres intentan proteger a sus hijos del hambre. La doctora Felicó Riverón explicó que distrae a su hijo con juegos para que no perciba la escasez. Otra madre, Dianne Tamayo, confesó haber acumulado emociones sin salida y afirmó: "Nos están exterminando. Y seguimos conformes".
La combinación de crisis energética, escasez de medicamentos y deterioro de la infraestructura sanitaria está generando una profunda crisis de salud mental y física en la población cubana.