Un nuevo golpe al narcotráfico se registró en Costa Rica. Las autoridades decomisaron 52 kilos con 735 gramos de cocaína que viajaban ocultos en un contenedor de fruta con destino final al Puerto de Amberes, en Bélgica. El operativo tuvo lugar en la Terminal de Contenedores de Moín, ubicada en la provincia caribeña de Limón, uno de los principales puntos de exportación marítima del país.
El Ministerio de Seguridad Pública informó que el contenedor mostró inconsistencias durante los controles con escáneres y las tareas de perfilamiento de la carga. A partir de esas alertas, efectivos de la Policía de Control de Drogas realizaron una inspección física y encontraron 199 envoltorios con la sustancia ilícita escondidos dentro de las tarimas de madera que sostenían la mercancía declarada como fruta.
Operación Soberanía y el avance de los controles
El decomiso se enmarca en la Operación Soberanía, una estrategia que el Gobierno costarricense puso en marcha en julio de 2023 con la instalación de escáneres y un refuerzo de la presencia policial en la terminal portuaria. El objetivo es detectar cargamentos de droga camuflados entre exportaciones lícitas. Según datos oficiales, los operativos en puertos acumulan más de 23 toneladas de cocaína incautadas hasta la fecha.
Las propias autoridades reconocen que Costa Rica pasó a ser, en los últimos años, un punto de almacenamiento y salida de cocaína hacia Europa y Norteamérica. La terminal de Moín concentra operaciones comerciales con destinos internacionales y es uno de los sitios donde se extremaron los controles antinarcóticos.
Otro golpe en la frontera norte
A finales de septiembre, las fuerzas de seguridad habían reportado un decomiso de 550 kilos de cocaína en el puesto fronterizo de Peñas Blancas, en el norte del país. En ese caso, la droga estaba dentro de un cilindro de hierro transportado en un contenedor que declaraba como destino Guatemala. La carga llamó la atención tras pasar por un escáner: las imágenes mostraron irregularidades en la estructura metálica y los equipos profundizaron la revisión con herramientas especializadas para abrir el cilindro.
Esa operación formó parte de la Operación Fuerza Élite, con participación de la Policía de Control de Drogas, la Policía de Fronteras, la Dirección de Inteligencia y Seguridad y la Unidad Especial de Apoyo. Hasta el momento no se informaron detenciones por ese hallazgo, y la investigación busca determinar quién preparó el cargamento, en qué punto se introdujo la droga y si la documentación aduanera coincidía con la ruta prevista. Peñas Blancas es uno de los principales cruces terrestres entre Costa Rica y Nicaragua, por lo que la pesquisa también intenta reconstruir el recorrido que debía hacer el contenedor antes de llegar a su destino declarado.
Ambos procedimientos reflejan una misma lógica: el uso combinado de tecnología de escaneo y revisiones físicas en puertos y fronteras para descubrir droga escondida en mercancías comerciales o en estructuras de gran tamaño.