Domingo el régimen norcoreano envió un proyectil de origen no especificado hacia el mar del Este. El Estado Mayor Conjunto surcoreano y la oficina de la primera ministra japonesa anunciaron la detección y posterior caída del objeto.

Confirmación de los gobiernos

El organismo militar de Corea del Sur informó en un breve comunicado que “el Norte lanzó un proyectil no identificado hacia el mar del Este”. Por su parte, la oficina de la primera ministra Sanae Takaichi describió al artefacto como un “misil balístico sospechoso” que ya había impactado en el agua, sin precisar el punto exacto ni daños.

"El proyectil ya ha caído", indicó el Ministerio de Defensa japonés.

Tensión nuclear en la región

Este lanzamiento se produce ocho días después de que Pyongyang disparara varios misiles balísticos de corto alcance al mismo sector marítimo. La semana anterior, Corea del Norte rechazó una resolución del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) que exigía el desmantelamiento total de su programa nuclear.

Kim Yo‑jong, hermana del líder norcoreano, respondió que exigir la renuncia al arsenal nuclear mientras se ignoran las amenazas de EE. UU. y otras potencias equivale a “pedirnos que abandonemos nuestra propia existencia y derecho a vivir”.

"Garantizar que la credibilidad de nuestra fuerza nuclear no sea cuestionada es esencial para la seguridad nacional", afirmó la funcionaria.

El viceministro de Defensa norcoreano, Kim Kang Il, reiteró en Beijing que el estatus nuclear del país es una “línea roja” consagrada en la Constitución y advirtió contra las “ilusiones” de quienes exigen la desnuclearización.

Antecedentes del conflicto

La resolución del OIEA, aprobada en la 70ª Conferencia General en Viena, pide a Corea del Norte el abandono verificable e irreversible de sus armas y programas nucleares, tras un informe que reveló la expansión de instalaciones de enriquecimiento de uranio en Yongbyon.

A pesar de la presión internacional, Pyongyang mantiene su postura de que el programa nuclear es “absoluto e irreversible” y denuncia los ejercicios militares de EE. UU. y sus aliados como provocaciones.