El 5 de noviembre de 2026, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) anunció el inicio de un programa colaborativo con productores de Oncativo y Colonia Caroya, orientado a reforzar los atributos de sus chacinados y a consolidar una denominación de origen para el salame cordobés.
Coordinación entre investigación y campo
El proyecto combina la mejora genética de los cerdos con técnicas artesanales de curado. Según el director del programa, Dr. Martín Pérez, > "Buscamos integrar la ciencia de la genética porcina con la tradición de los productores para ofrecer un salame con sello de calidad y seguridad."
Instituciones vinculadas, entre ellas la Universidad Nacional de Córdoba y la Secretaría de Agroindustria, aportan asistencia técnica y certificación de procesos.
Beneficios para consumidores y mercado
Los productores esperan que la denominación de origen aporte valor agregado, facilite la exportación y refuerce la confianza del consumidor en la trazabilidad del producto. Además, el sello garantizará el cumplimiento de normas sanitarias y de calidad.
El plan incluye auditorías periódicas, capacitación en buenas prácticas y la creación de un registro de marcas que respalde la identidad del salame cordobés.
Próximos pasos
Se prevé presentar la solicitud formal de denominación de origen ante el Ministerio de Desarrollo Agropecuario antes de que finalice el año, con el objetivo de que el salame de Córdoba sea reconocido a nivel nacional e internacional.