El Tribunal Segundo Contra el Crimen Organizado de Santa Ana impuso penas de 30 y 40 años de prisión a cinco miembros de la clica Batos Locos Salvatruchos (BTS) de la Mara Salvatrucha. Según Centros Judiciales, las sentencias se dictaron luego de que el tribunal analizara las pruebas presentadas durante la vista pública.
El tribunal determinó que Cristian José Ortiz Herrera, conocido como “Dawner”, recibió la condena más alta de 40 años de cárcel. Dawner ostentaba el rango de corredor de clica, lo que implicaba un papel de liderazgo dentro de la estructura criminal.
Los otros cuatro imputados, Erick Vladimir Zarceño Recinos (“Rino”), René Antonio Vides Orellana (“Crifo”), Bryan Alexander Peraza Flores (“Severus”) y Diego Adalberto Flores Romero, fueron condenados a 30 años de prisión cada uno. El tribunal estableció que estos cuatro sujetos tenían el rango de homeboy dentro de la organización.
Estructura y funcionamiento de la clica
La estructura de la Mara Salvatrucha operaba desde 2017 principalmente en las colonias El Molino, El Bosque, Lamatepec, Jardines de Tecana y sectores aledaños del distrito de Santa Ana. La fiscalía presentó pruebas documentales y testimoniales que permitieron acreditar la pertenencia activa de los condenados a la organización criminal.
El tribunal valoró que la permanencia y jerarquía de los acusados dentro de la clica justificaba la severidad de las penas impuestas. Los Centros Judiciales informaron que “una vez sean localizados, los condenados serán capturados y trasladados al centro penitenciario correspondiente”. Todos los imputados fueron declarados en rebeldía, lo que significa que no se presentaron a la vista pública y permanecen prófugos de la justicia.
Consecuencias del fallo
La investigación evidenció la existencia de funciones diferenciadas entre los miembros de la clica. Mientras Dawner coordinaba las acciones del grupo, los homeboys se encargaban de la vigilancia territorial y el control de los movimientos en las áreas bajo influencia de la estructura. La actividad de la clica incluía la planificación y ejecución de delitos vinculados a la permanencia en agrupaciones ilícitas.
El fallo del Tribunal Segundo Contra el Crimen Organizado de Santa Ana refuerza la política de persecución penal contra las estructuras criminales que operan en el país. La sentencia deja abiertos otros procesos judiciales relacionados con los mismos imputados, principalmente en el caso de Ortiz Herrera, quien enfrenta cargos adicionales vinculados a hechos de sangre.
El tribunal ordenó la captura inmediata de los condenados, quienes, una vez ubicados, deberán ser puestos a disposición de las autoridades penitenciarias. Las colonias afectadas por la operación de la clica BTS permanecerán bajo vigilancia, según las autoridades judiciales.