Sergio "Checo" Pérez sabe que su presente en la Fórmula 1 ya no se parece al de sus años en Red Bull. Hoy corre para Cadillac, la escudería que se sumó a la parrilla en 2026 como el undécimo equipo de la categoría, y ese cambio de contexto también impactó en la expectativa de sus seguidores.
El piloto mexicano reconoció que a la afición de su país le resulta complicado asimilar que ya no está en la lucha por los primeros puestos. Durante años lo vieron pelear por podios y victorias, y esa costumbre pesa.
"Obviamente, es difícil de asimilar para los aficionados, porque quieren verme ganar y estar en la pelea. Están acostumbrados a eso", dijo Pérez en diálogo con los medios.
El apoyo de la gente y el proyecto Cadillac
Pese a la diferencia de escenario, el tapatío aseguró que sus fanáticos entendieron la nueva etapa y respaldan el proyecto de la escudería estadounidense, que recién comienza su camino en la máxima categoría del automovilismo.
"Ahora la situación es distinta, pero lo entienden perfectamente y apoyan totalmente este proyecto. Tengo mucha suerte de contar con ellos", agregó.
El calendario le reserva a Pérez dos fines de semana consecutivos con un significado especial. Primero será la carrera de casa de Cadillac y luego llegará el Gran Premio de México, una cita que el piloto espera con ansiedad.
Rumbo a las 300 carreras en casa
En el Autódromo Hermanos Rodríguez, el mexicano podría alcanzar las 300 participaciones en la Fórmula 1, una marca que ilusiona tanto al piloto como a su público.
"Me hace mucha ilusión volver a México y, si todo sale según lo previsto, allí disputaré mi carrera número 300. ¡Qué suerte tengo de alcanzar mi carrera número 300 en casa! Será algo muy especial estar con todo mi país", expresó.
La temporada 2026 marca el debut de Cadillac como equipo propio en la F1, un desafío que Pérez asume con la mirada puesta en consolidar el proyecto mientras sus seguidores siguen soñando con verlo otra vez en lo más alto.