Daniel Dubois necesitó apenas dos asaltos para cerrar la revancha con Fabio Wardley y conservar el título mundial de peso pesado de la Organización Mundial de Boxeo (OMB). La pelea se disputó en el O2 Arena de Londres, con 19.000 espectadores en las tribunas, y terminó por nocaut técnico cuando el rincón del retador arrojó la toalla.

La diferencia con el primer cruce, en mayo en Mánchester, fue total. En aquella ocasión Wardley mandó dos veces a la lona a Dubois antes de caer en el undécimo round. Esta vez el campeón impuso el ritmo desde la campana inicial: acorraló a su oponente contra las cuerdas y lo castigó con combinaciones que lo dejaron sin respuestas.

Un cierre sin margen

Wardley aguantó de pie hasta el final del primer asalto, pero el desgaste era visible. En el segundo, Dubois volvió a la carga y el entrenador del retador, Ben Davison, no esperó más. Tiró la toalla para evitar que su boxeador siguiera recibiendo golpes. En mayo, Davison había sido cuestionado justamente por no haber frenado la pelea antes.

"Fabio es un gran tipo, pero este es mi momento, mi era. Tenía malas intenciones desde el principio", dijo Dubois después del combate, según consignó la BBC.

Con este resultado, el londinense de 29 años amplió su registro profesional a 24 triunfos, 23 de ellos por la vía del nocaut, y tres derrotas. Wardley, de 31, sumó su segunda caída en 23 peleas.

"Siempre me he medido con los mejores, los más grandes y más duros. No hay vergüenza en perder cuando te enfrentas al mejor", sostuvo el púgil de Ipswich, citado por CBS Sports.

El camino del retador

La historia de Wardley tiene un costado llamativo. Antes de pasar al profesionalismo en 2017 trabajaba como consultor de recursos humanos y apenas acumulaba cuatro peleas amateur. En menos de una década llegó a coronarse campeón mundial de la OMB, cinturón que obtuvo en noviembre de 2025 después de la renuncia de Oleksandr Usyk. Su decisión de aceptar una revancha inmediata tras el castigo de mayo había generado preocupación en el ambiente del boxeo.

Lo que viene

Con el título en su poder, Dubois apunta a unificaciones. El campeón de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), Filip Hrgovic, subió al ring tras la pelea para cruzar un gesto de respeto y rivalidad. Dubois ya lo había detenido en el octavo asalto en junio de 2024, en un combate por el título interino de ese organismo.

El promotor Frank Warren, de Queensberry Promotions, maneja también las carreras de Hrgovic, del campeón del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), Agit Kabayel —que defenderá su cinturón en Alemania el mes próximo ante Nelson Hysa— y de Tyson Fury. Warren anticipó que en 2027 se disputarán combates de unificación entre los campeones de su cartera, lo que podría abrir la puerta a un campeón indiscutido de los pesos pesados. Antes, el promotor quiere que Hrgovic defienda en Croacia.

El otro gran incentivo económico para Dubois podría llegar desde el cruce entre Anthony Joshua y Fury, previsto para el 11 de diciembre en Cardiff, donde se espera que esté en juego el título "súper" de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

"Quien sea el siguiente en la fila. Soy el campeón ahora y quiero grandes peleas. En esta etapa de mi carrera, mucho dinero, grandes peleas", sentenció Dubois ante los medios.