El 15 de septiembre la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. (CBP) interceptó una lancha de 8,2 metros de eslora en las inmediaciones de Angelfish Creek, el canal que separa Key Largo de la bahía de Biscayne. La acción resultó en la detención de un ciudadano cubano sospechoso de organizar el traslado irregular y en la captura de los 22 migrantes a bordo.

Operación conjunta de vigilancia

Una aeronave multipropósito de la unidad de Operaciones Aéreas y Marítimas de la CBP detectó la embarcación durante una patrulla de la iniciativa conocida como Vigilant Sentry. Tras el avistamiento, equipos marítimos de la CBP en Miami y Key Largo coordinaron con la Guardia Costera para abordar el bote y asegurar a sus ocupantes. La lancha quedó incautada y los migrantes fueron trasladados al guardacostas Pablo Valent para iniciar su trámite migratorio.

"Estas personas se arriesgan a ser arrestadas, procesadas y expulsadas, además de poner en peligro sus propias vidas en el mar", señaló Andrés Blanco, director ejecutivo de la región sureste de Operaciones Aéreas y Marítimas.

Nacionalidades de los pasajeros

El grupo estaba compuesto por 13 chinos, 8 ecuatorianos y un dominicano. La presencia de ciudadanos chinos en rutas caribeñas es poco frecuente, ya que históricamente estos trayectos son utilizados mayormente por migrantes de Cuba, Haití y República Dominicana.

Reacción de la Guardia Costera

La teniente Corryn Ulrich, comandante del guardacostas Pablo Valent, destacó la coordinación entre los equipos aéreos y marítimos: "La cooperación entre la CBP y la Guardia Costera permite interceptar embarcaciones sospechosas y responder rápidamente a emergencias en el estrecho de Florida".

Contexto migratorio cubano

El incidente se produce en medio de una ola migratoria cubana impulsada por crisis económicas y restricciones políticas. Estados Unidos alberga alrededor del 78 % de la diáspora cubana, concentrada mayormente en Florida. En 2026 Cuba aprobó una reforma migratoria que elimina el requisito de regresar cada 24 meses para mantener derechos fiscales y permite la doble ciudadanía.

El caso sigue bajo investigación; las autoridades no han revelado cargos específicos contra el detenido cubano ni el destino final de los pasajeros una vez concluido su proceso migratorio.